miércoles, octubre 10, 2007

el testamento (2007, arcadio ortega)

Habida cuenta que estoy en la edad de Cristo (tan importante para la comunidad cristiana) no sé cómo, me ha dado por pensar en el testamento. En principio, que yo sepa, no debe ser algo que me preocupe urgentemente, vamos, que no estoy pensando en ir al Más Allá pronto. Pero.... nunca se sabe. Sí, lo sé, estas cosas son un poco agoreras y dan yuyú.... en fin, que en eso estoy. Lo cierto es que no tengo nada. Nada quiere decir nada. Vale, de acuerdo, algunos ahorros en el banco y poco más. Lo más que puede haber es la casa del “pueblo que es más que pueblo que el pueblo”, pero está a nombre de los tres hermanos, así que, propio, lo que se dice propio, no tengo nada. Bien, eso es bueno, no habrá peleas por disputarse mis bienes. Mal, eso es malo, a mi edad, ¿a qué espero para tener algo mío?...


En el Reyno, el orden sucesorio para los que no tienen testamento (como es mi caso, es el siguiente: primero, los hijos (sean o no dentro del matrimonio), en mi caso no hay; segundo, los hermanos de mismo padre y madre o sus hijo si hubiesen fallecido, vale tengo hermano y hermana; tercero, los hermanos sólo de padre o madre, que yo sepa, no hay nada de eso y tiempo he tenido para enterarme...; cuarto, los ascendientes en grado más próximo, bien, hay padre y madre; quinto, cónyuge o pareja estable, nada de nada; sexto, colaterales (sin contar hermanos), hasta sexto grado, es decir, aquí ya hay más lío, me salen dos abuelas, cinco tíos (sin contar sus parejas), siete primos carnales, e infinidad de tíos-abuelos y primos en diferentes grados; séptimo, heredaría el Reyno.


Resumiendo, si, por un casual, fuese a visitar a Pedro Botero o al de las barbas blancas (que nunca se sabe dónde irá uno) sin testar, heredarían “MiHermano” y “LaHija” y si no, “ElJefe” y “Madre”. “Abu” ya queda un poco lejos....



PD: ¿A qué edad debe plantearse uno hacer testamento? ¿¿Te has planteado hacerlo? ¿Soy raro por pensar en estas cosas?
martes, octubre 09, 2007

las vísperas sicilianas (1846, francisco háyez)

Estaba yo preguntándome si existía cementerio para los signos de puntuación. Quiero decir, ¿qué ocurre con los signos de inicio de interrogación y de admiración que ya (casi) nadie usa? ¿Y con el signo de punto y coma? ¿Alguien sabe cuándo hay que utilizarlo correctamente? Bien, como digo, estaba preguntándome cosas de esas (ya sé, ya sé, debería relacionarme más con la gente) cuando me he puesto a investigar un poquito... y me he enterado que lo del signo de puntuación inicial es algo, relativamente, nuevo ya si bien se ordena utilizarlo en 1754, no es hasta el siglo XIX cuando se adopta formalmente. Ya que es, a partir de esa fecha, cuando la monarquía reinante (Isabel II, pero la del Reino, no la inglesa, que aunque parece que lleva toda la vida no vivía hace “cienes y cienes” de años) le confiere el carácter corporativo e institucional que tiene ahora a la Real Academia Española.


Así que como no puedo quedar con la “Reina de los tristes destinos” (de momento me muestro reacio a acudir a la ouija o güija), me cito con la RAE en la catedral de mi pueblo cuando el sol comience a emerger en el horizonte. Y ya puede llevar todos los estoques, floretes, tizonas, aceros hierros, hojas, coladas, cimitarras, sables, alfanjes, espadones, chafarotes, machetes, ..... que desee. Y que vengan también todos esos sillones de letras mayúsculas y minúsculas. Por mi parte sólo iré con “Silbadora”. Nadie más. Suficiente. Y, fíjate, que soy defensor de la RAE, pero esto de que seamos el único idioma con signo inicial de admiración e interrogación... No seamos más papistas que el Papa...


Así que venga con todas esas navajas, cuchillos, tajaderas, sangraderas, lancetas, puñales, mandobles, yataganes, garranchas, espadines, ..... que nos vamos a divertir un rato... ¡¡¡Hombre ya!!! Y eso que no quería yo hablar de esto.... Pero me empiezo a calentar y comienza a hervirme la sangre ....



PD: ¿A dónde van esos signos de puntuación que ya no utilizamos? ¿Desaparecen? ¿Hay un asilo o cementerio para los signos de puntuación? ¿Por qué queremos siempre distinguirnos por algo?

lunes, octubre 08, 2007

nostalgias (2006, andrés calamaro)

Canta el maestro Sabina que “no hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió”. No sé si estoy de acuerdo, creo que sí, pero no lo sé. A ver, entiendo la nostalgia como un sentimiento de recuerdo y deseo de lo que se tuvo y ya no se tiene. Bueno, en realidad estoy hablando de sentimiento hacia personas o situaciones, no hacia cosas, aunque pudiera darse el caso que también. Y no sé porqué, pero tengo la sensación de que esa nostalgia va unida, de una manera más o menos inherente, al desamor, sin ser, desde luego, un uno total. Es decir, que nostalgia y desamor no van unidos por obligación, a pesar de que yo creo, que en la amplia mayoría de las ocasiones sí lo hace.


Eso me lleva a otra idea. Sumemos. Nostalgia más desamor es igual a... ¿tal vez pasado común? Es decir que lo que añoramos, lo que sentimos que hemos perdido, pero antes teníamos, es un pasado común con alguien, que se quebró por el desamor, o, mejor dicho, por la falta de amor en ambas direcciones. De modo, que cuando nos embarga esa nostalgia es porque quisimos a alguien que nos dejó de querer (o dejamos de querer) y ahora echamos en falta ese pasado común en el que fuimos felices, tal vez ésa sea la causa de la nostalgia. Recordar y sentir que hubo un momento en que fuimos felices, tal vez porque ya no lo somos. No lo sé, simplemente estoy tecleando conforme me vienen las ideas a la cabeza.... ¿o no?


Sí, lo sé, estoy haciendo trampa. Como siempre. Dirijo hacia donde quiero. Lo confieso. He conducido esto hacia donde me interesaba. La nostalgia no está unida al desamor ni al pasado común. La nostalgia existe por sí misma. Existe porque idealizamos el pasado sea con personas, objetos o situaciones concretas. Simplemente es una idealización de lo que fue y ya no es. Pido perdón por la trampa. No sé, quizás estoy nostálgico yo....



PD: ¿Cuándo se te apodera la nostalgia? ¿Más en la noche, en la hora de las brujas? Si el vacío es nada.... ¿por qué ocupa tanto dentro de una persona?

domingo, octubre 07, 2007

un lance en el siglo xvii (1866, francisco domingo marqués)

Me dice “Silbadora” que la tengo abandonada. Que hace tiempo que ya no se mide con otras congéneres. Que está empezando a coger un colorcillo naranja en su filo que no le gusta nada. Que no me preocupo por ella y que se siente sola, triste y aburrida en el paragüero. Lo cierto es que no le falta razón. En todo la tiene. Incluido lo del paragüero. Lo siento, pero no se me ocurrió otro sitio mejor en el que dejarla. Está a mano. Junto a la puerta. Por si tengo que salir rápido de casa y la necesito. No sé, me pareció un buen sitio. Pero parece que a ella no. En fin, no sé, lo había hecho con la mejor de las intenciones…


Miro hacia atrás y veo que hace ya más de un mes que no me cito con nadie junto a la catedral de mi pueblo al alba. Pero tampoco he encontrado demasiados motivos para hacerlo. Quizás sea que me estoy volviendo más transigente. No lo creo, pero pudiera ser. Y puede que hasta mi acero tenga razón y yo mismo esté perdiendo reflejos y entumeciendo mis músculos. Lo mismo, cualquier amanecer alguno me da un buen golpe de mandoble y tengo que retirarme de esto de los duelos. Y esa idea, la verdad, no me motiva nada de nada. Tendré que poner remedio a ello. Buscaré, sin provocar eso sí, con quien afinar mis músculos, mis ataques en corto, con quien recuperar las sensaciones que te invaden cuando dos espadas cruzan sus palabras en el silencio….


Así que, tal y como lo veo, debería haberme citado conmigo mismo y haberme retado en duelo por esta desidia con la que he afrontado ciertos temas. Pero, claro, eso no estaría muy bien. A ver si me voy a ganar y entonces… ¿cómo continúo yo con este cuaderno de bitácora?



PD: ¿Cuántas veces dejamos para otro momento lo que deberíamos de hacer en ese instante? ¿Cuántas veces eludimos nuestras responsabilidades para mejor ocasión? ¿Sería posible que siempre hiciésemos lo adecuado en cada momento acorde a nuestras responsabilidades? ¿No hacerlo forma parte del espíritu latino?

sábado, octubre 06, 2007

el imperio contraataca (1985, los nikis)

No se me había pasado, no. Lo que ocurre es que como había tenido otras cosas que contar, no he encontrado tiempo para escribir sobre ello hasta hoy. En realidad sólo son días de retraso... Resulta que hace dos días la antigua Unión Soviética, hace cincuenta años, la liaron bien gorda. Sembraron la semilla para que luego existiesen películas como “Armageddon”, “Apolo XIII”, “Space cowboys” o cualquier otras de ese palo. No tuvieron mejor idea los hijos de la Gran Rusia que lanzar el Sputnik. Y se lió, claro. Pasaron varias cosas. Al principio, en yankiladia no se lo creyeron mucho, vamos que les pareció una bromita de Jrushchov (o Krushchov, que puede decirse de las dos maneras), pero claro, las señales de radio que enviaba el trasto ése desde el espacio, pues no parecía mucha broma....


Luego, al ver la realidad de las cosas, les entró canguelo, porque pensar que podía haber satélites cargados de bombas atómicas sobrevolando sus cabezas y sin saber cuándo se podían escapar... tampoco es algo que dé mucha seguridad. Y, finalmente, se encabronaron, ya que se dieron cuenta que el programa espacial sólo los soviéticos se habían tomado en serio el programa espacial. Y, a partir de ahí, ya se sabe lo que pasó y cómo son los de yueséi cuando se encabezonan con algo... Total, veinticuatro misiones lunares con dieciséis éxitos y 8 fracasos... y la número veinticinco... ¡¡¡BINGO!!! Alunizaje tripulado con Armstrong, Aldrin y Collins.


Y todo ello porque a los rusos se les ocurrió mandar casi ochenta y cuatro kilos de aluminio con antenitas y radios y demás historias. Y luego, tres meses después los radioaficionados de medio planeta escucharon ese “bip... bip... bip...” durante la reentrada. Después vendrían Laika, Gagarin, ... Y las misiones Ranger, Surveyor, Lunar Orbiter y los “Apolos”.... en fin, una auténtica Guerra de las Galaxias....



PD: ¿Has soñado o te has imaginado alguna vez con eso de la Gravedad 0? ¿Nunca te has imaginado flotando por una habitación o por la calle? ¿De qué material son los sueños? ¿Soy el único que ha pensado en este tipo de cosas?

viernes, octubre 05, 2007

el hombre invisible (1897, h. g. wells)

De la noche a la mañana (y nunca mejor dicho) me he convertido en el hombre invisible. Tan es así que, incluso, a mi queridísima madre le cueta reconocerme. Anoche, al salir de la ducha, en uno de estos arranques que nos dan a las personas, decidí afeitarme la barba. Dicen, quienes saben, que, en ocasiones es conveniente hacerlo con el fin de que se regenere la piel. No sé, no me creo yo mucho estas cosas, pero el caso es que lo hice. Me afeité. Y si ya es difícil para uno mismo reconocerse en el espejo después de tanto tiempo (en trece años creo que sólo en dos o tres ocasiones lo había hecho) más lo es para la gente que te rodea. Trataré de hacerme entender. Mi señora madre me mira con ojos inquisitivos como preguntándose “¿quién es este muchacho que ha entrado en casa con llaves, que habla con la misma voz de mi hijo y, sin embargo no se parece a él?”


Pero esta situación se acentúa en la calle. Personas con las que coincido a diario yendo a trabajar o en la dosis de cafeína, o comprando el pan, o las amistades familiares…. me han retirado el saludo. Pero, además, se nota que no lo hacen con conciencia. Vamos, que no se dan cuenta. Simplemente no me reconocen. Lo mismo que si llevase la cabeza totalmente vendada unas gafas de sol y un sombrero. Lo mismo. La misma mirada me dirigen. Soy el puto hombre invisible.


En fin, una locura esto. Porque una vez que me reconocen tengo que dar explicaciones de porqué lo he hecho. Y soy políticamente correcto, lo reconozco, aunque me dan ganas de decir…. “porque me ha salido de los hue…”. Me he convertido en un desconocido para mis conocidos… Por cierto, madre cree que estoy ahora “más guapo”, lo cual supone un error ya desde la base, porque ese más quiere decir que ya lo soy…. ¡¡Y eso sí que no!!



PD: ¿Nunca te has sentido como si nadie te hiciese caso? ¿Cómo un punto y aparte donde no deberías estar? ¿No has experimentado esa sensación de vacío interno tan angustiosa?

jueves, octubre 04, 2007

terraza en Roma (2002, pascal quignard)

La vida desde una terraza. Así pensaba titular la entrada de hoy, bueno, si existiese alguna película, libro, canción o cuadro que tuviese ese título, pero me temo que no es así... Todo ello porque ayer me tomé un cafelito en una de las terracitas que aún se resisten a desaparecer de las aceras de mi pueblo. Sí, lo sé, lo propio hubiese sido una cervecita, pero yo soy más de café, ¿qué le vamos a hacer? Lo más curioso es que a mí el fenómeno éste de las terrazas no me llama demasiado la atención. Digamos que soy más de interior... Y, ya puestos, he estado en uno de los locales más emblemáticos del lugar, se dice que hasta don Ernest se tomaba ahí unos buenos copazos mientras disfrutaba de su “Fiesta”.


Total, que en una terracita, en un lugar, podríamos decir, privilegiado y delante de mí... como quien dice el mundo. Ha sido curioso. Me he sentido un mirón, un espía, un intruso en las vidas de los demás. Y, sin embargo, no he podido dejar de observar atentamente todo cuanto sucedía delante de mí. He visto con ternura cómo un niño paseaba de la mano de su abuelo, cómo una madre daba de merendar a la niña de la silleta, cómo una pareja de jóvenes se robaban beso tras beso mientras en sus miradas había un brillo especial... Me he fijado en el caballero de traje que, apresurado en el andar, hablaba por el móvil, en el estudiante que, perezoso, arrastraba los pies como si el peso de la carpeta fuera descomunal, en los niños que pateando una pelota emulaban a las figuras del deporte rey....


Supongo que me dejo más cosas que son difíciles de describir, porque ya no se trataban de situaciones concretas, eran más bien sentimientos que uno experimenta al ver todo ello. Por un lado ha habido vergüenza por adentrarme de esa manera en sus vidas, por otro lado ha sido un poco de fascinación por todo lo que acontecía... Me faltaban ojos para poder seguir todas las acciones que se sucedían a mi alrededor....



PD: ¿Qué ocurriría si te dieses cuenta que un desconocido te mira fijamente? ¿Qué ocurre, qué sientes cuando te sientes observado? ¿Cómo reaccionas? ¿Qué haces?

miércoles, octubre 03, 2007

poblada soledad (antonio pancorbo)

Cuando uno tiene el carácter que tiene, pasan las cosas que pasan. Me explico. Uno es introvertido, arisco, callado, ... un “barbatriste” en toda regla. No siempre, claro, pero digamos que es parte de mi estado natural. Y eso origina ciertas tensiones a mi alrededor, en mi entorno. Sigo explicándome. Hay momentos en los que uno prefiere no hablar con nadie, estar solo, tranquilo, en definitiva, que en ciertas situaciones uno prefiere ser algo asocial y huraño. Y, posiblemente, ello entra en conflicto con otros intereses, otras ideas, .... pero uno necesita esa soledad. El otro día escuchaba en la radio que hay dos tipos de soledad, la buscada y la no buscada. Contra la segunda es contra la que hay que combatir, perro eso ya es tema para otra entrada...


Decía que, por mi carácter, no soy de los que cuentan sus problemas, más bien, al revés, los interiorizo. Lo hago tanto que sólo salen al exterior cuando ya no puedo más, cuando me siento totalmente vencido por ellos. Y, tal vez, hay, en sí mismo, un problema. El no hablar. El no escuchar. Y, por tanto, el no dejarse ayudar. Que tampoco es exactamente así, pero entiendo que haya quienes puedan verlo de esta manera. No se trata de no dejarse ayudar. Simplemente, considero que mis problemas, comeduras de coco, ralladas (si no me equivoco, la RAE dice que es con “ll”) o como se les quiera llamar, son cosas mías y que, quizás a nadie más le interesa.


Todo esto, me lleva a otra cuestión. A ver si soy capaz de transmitir bien la idea. Que desee ser un ermitaño en ocasiones, una especie de anacoreta, no quiere decir, ni mucho menos, que no valore a las personas que me rodean. Soy muy consciente de que están ahí, de que si las necesitase, me darían su apoyo, su comprensión y, hasta me prestarían, su inteligencia. Puedo ser hosco, pero no tonto.



PD: ¿Te ha ocurrido alguna vez algo similar? ¿Has necesitado de la soledad para afrontar ciertos problemas? ¿Ello te ha ayudado? ¿Te ha servido de algo?

martes, octubre 02, 2007

juegos de guerra (1983, john badham)

Me parece a mí que si el “pérsonal compiúter” no se enciende no es bueno, ¿no? Si el citado artefacto se encuentra en “La Mina” me temo que es aún peor el asunto, ¿no? Bien, pues eso es lo que ocurre hoy. El dicho aparatito ha decidido declararse en huelga y, claro, eso afecta a mi quehacer diario, porque, claro, a ver cómo trabajo yo sin él, cuando se trata de un elemento casi, casi, esencial para ganarme las lentejas. Y esto es una faena (por no decir una putada) de dimensiones considerables. El problema, como casi siempre, no es el hecho de que no funcione, no. El asunto es cuánto tardarán en repararlo. Eso es lo que me preocupa. Normalmente el encargado de ello, el informático, es rápido y bueno, pero ... déjame que me asalten algunas dudas, por si acaso....


Eso me hace pensar cómo dependen nuestras vidas de aparatos electrónicos... ordenadores, deuvedés, emepetreses, aipods, móviles... Y eso ya sin hablar de otros artilugios como los microondas, ascensores, .... cuyo no funcionamiento, parece que nos ponen ante un gran obstáculo casi, casi insuperable. Pero, a pesar de ello, la vida sigue y ha seguido desarrollándose. Es más, aunque no funcione mi pecé, estoy convencido que mañana amanecerá y que el mundo seguirá girando. No sé, un presentimiento que tengo... En fin, a lo que iba, que tengo el ordenador estropeado y eso es una lata.


Independientemente de que se haya convertido en un utensilio totalmente necesario para mi trabajo diario, el ordenador te/me permite una comunicación continua e inmediata con la realidad que me rodea y con la que no está tan cerca en ese momento. Me explico, las noticias, lo que ocurre en el mundo, en el Reino, en el Reyno, o incluso en mi pueblo, si son de relevancia puedo conocerlas casi, casi instantáneamente si tener que esperar a que aparezcan mañana impresas en el periódico.... bueno, que me lío y tengo que volver a llamar al técnico, lo mismo tengo suerte y me lo arregla pronto. O no.



PD: ¿Cuántos utensilios electrónicos usas habitualmente? ¿En realidad, cuántos de ellos necesitas? ¿Podrías vivir sin uno o dos de ellos durante un día entero? ¿Y permanentemente?

lunes, octubre 01, 2007

diógenes (1882, john william waterhouse)

Ya he comentado en otra ocasión el tipo de colecciones que hago. Vale, de acuerdo, no son ni originales, novedosas o deslumbrantes. Supongo que lo que las hace únicas es que son mías y eso le confiere un halo especial. No sé, tal vez sólo sean imaginaciones mías…. En fin, pero hay una cosa que no había comentado aún, y que deseo contar, ya que nos estamos sincerando… Algunas veces se me ha acusado (infundadamente, como es natural) de tener cierto desorden (aparte del mental, claro) y sufrir de algo así como un principio de síndrome de Diógenes. Bien, quiero dejar claro, de una vez por todas, que eso es absolutamente falso, ridículo e injurioso…. La solución es más sencilla de lo que a simple vista parece. Ocurre … Sucede … Acontece … que … Diógenes vive en mi habitación.

Bueno, no tengo demasiado claro si vive por “motu propio” o no… pero creo que ese dato es totalmente prescindible. Bien, es verdad que tengo cierto afán recopilatorio. Recortes de prensa (importantes o no), servilletas de papel, azucarillos, libros, revistas, papeles varios…. (omito en esta lista el tema de la ropa deportiva, porque eso debería formar parte de otra entrada). Reconozco también que, a simple vista, mi habitación podría parecer un desbarajuste, pero… si la observáramos con mira de entendido (como lo hago yo) y no cono la de un profano, nos daríamos cuenta de que se trata, mi habitación (toda ella), de un hipérbaton. Señalaré para los no iniciados, que un hipérbaton es, en literatura, un bello desorden; esto es, todo está donde está por una causa y razón: por armonía. (¿Cuela?)

Como soy muy amoroso, a todas esas cositas (posavasos, llaveros, mecheros vacíos….) les he cogido cariño enseguida y me cuesta desprenderme de ellas. Y, las cosas como son, ellos me han encontrado a mí, no he ido yo a buscarlos, han sido ellos quienes han venido en mi búsqueda.


PD: ¿Nunca has guardado nada aunque no tuviese valor, simplemente por un motivo sentimental? ¿Nunca has intentado desprenderte de algo, en apariencia, inútil y te ha costado? ¿Nunca has sentido que tirar eso era como perder un recuerdo?
domingo, septiembre 30, 2007

una mente maravillosa (2001, ron howard)

Resulta que este año se está cumpliendo un aniversario de esos acontecimientos que han hecho que la humanidad cambie su paso y evolucione. Olvidémonos de la invención de la rueda, de Darwin y sus teorías, de Laika y su viaje turístico.... Este año se celebra el cuadragésimo cumpleaños de ... ¡¡¡LA CALCULADORA!!! Uno de esos inventos que está a la altura de los post-it (pronúnciese pósit), que cumple este año treinta castañas, del hula hopo (otro que celebra aniversario este año, concretamente cincuenta añazos) y el frisbee (que se pronuncia frísbi, y que también cumple ahora otro medio siglo). Aunque, es bien sabido que, para mí, el mejor invento de la humanidad es la cafetera, pero eso ya es otro tema....

Hace 45 años, cuando los bisabuelos de los circuitos integrados actuales eran clasificados como de “seguridad nacional“, la gente de Texas Instruments se encontraba en medio de un esfuerzo sobrehumano, intentando cambiar las tendencias para llegar a lo que hoy en día es un objeto cotidiano en nuestro escritorio. Con demasiados problemas en mente, como producir un chip con miles de transistores, un teclado confiable y un consumo energético apropiado, Jerry Merryman fue el encargado del desarrollo de un nuevo concepto, la primera calculadora electrónica de bolsillo.

Teniendo en mente a algún que otro estudiante de ingeniería al igual que los contadores como posible grupo para el posicionamiento del producto, Merryman se embarcó en el proyecto y tras 18 meses de arduo trabajo, produjo en 1967 el aparato que comenzaría la revolución electrónica.
La calculadora salió al mercado en 1970 y es ahora una pieza en el Museo Smithsoniano Nacional de Historia Norteamericana junto con el primer prototipo (que pesa casi un kilo y medio) y los dos primeros modelos que eran capaces de ser programados: el TI-58 y el TI-59.


PD: ¿No te ha ocurrido alguna vez que al descubrir un invento te has preguntado: “por qué no se me ha ocurrido a mí”? ¿Cuánto tienen o hemos tenido que agradecer los estudiantes a este inventito? ¿Alguien ha utilizado en su vida cotidiana una raíz cuadrada o una integral? Por preguntar....
sábado, septiembre 29, 2007

la quinta de beethoven (2004, mark griffiths)

Se me acumula el trabajo. Ayer fue el día mundial de los sordos. Bueno, realmente no sé si el nombre correcto del evento es ése, peor ya idea se entiende. De hecho he cometido un error, debería haber escrito Sordos, así, con mayúscula, para señalar que se trata de personas cuya primera lengua es una lengua de señas y que tienen, con ella, peculiaridades culturales. Esto podría incluir personas que oyen, pero que por razones familiares, por ejemplo, han crecido usando una lengua de señas. La palabra “sordo”, con minúscula, designa las personas que padecen discapacidad auditiva severa, sin discriminar el medio de comunicación que utilizan. En fin, escribiré con minúsculas y así evito cualquier tipo de discriminación.

Decía que se celebra su Día. O mejor dicho durante un día entero se trata de concienciar a la sociedad de que en el mundo hay más de SETENTA MILLONES de personas con deficiencias auditivas graves (en mi caso, aún no estoy en ese grupo, repito, aún). Si bien, creo, lo que hay que hacer es, el resto de los días del año, reflexionar y articular todos los medios necesarios para que las personas con discapacidad auditiva como cualquier otro discapacitado también, pueda insertarse en una comunidad “normal” o de “capacitados”. Pero me surge la pregunta de si, en el fondo, este día debe ser para todo el mundo. Mejor dicho, debería existir un día para fomentar la conciencia de la necesidad de la comunicación. No sé, creo que me estoy haciendo un lío....

Tengo la sensación de que no nos comunicamos, de que no escuchamos, de que no oímos a quienes están a nuestro lado, a quienes pertenecen a nuestro entorno, y que todos funcionamos a nuestra bola. No sé, quizás son sólo imaginaciones mías, pero el Día Mundial de los sordos, me ha invitado a pensar en ello.... Ellos tienen un problema de comunicación, y el resto nos los creamos ...

  

PD: ¿Llegará un momento en que no serán necesarios estos días porque estaremos TODOS totalmente integrados? ¿Seremos capaces de escuchar alguna vez a los demás? ¿Por qué lo hacemos todo tan difícil?

viernes, septiembre 28, 2007

serie timeless (guan zeju)

A ver…. Resulta que estamos perdiendo ciertas tradiciones. ¡Y lo que es peor! ¡¡Se nos están volviendo en contra!! Me explico. Hasta no hace mucho era habitual ver a gente jugarse las cañitas, el café, o, simplemente, por jugando por pasar el rato, a los chinos. Sí, me refiero a ese juego de azar consistente en intentar adivinar el número total de monedas que varios jugadores (al menos 2) guardan en su mano cerrada. Se utilizan tres monedas por jugador y se pueden sacar cero, una, dos ó tres monedas. Efectivamente, un juego muy sencillo. Tan sencillo que parece hasta creado en el Reino. En fin, que me desvío…. Y esa práctica que era anteriormente bastante habitual, ha caído en desuso. Reconozco que no he ganado en demasiadas ocasiones, pero esa mezcla de azar, misterio, suerte… lo hacía muy atractivo para practicar…

Pero ahora, resulta que ya no jugamos a los chinos, sino que son ellos los que juegan con nosotros… Crearon las tiendas de “Todo a Cien”, luego se transformaron en “Todo a cero sesenta, y ahora es “Todo a Euro”…. Y, sin embargo, nos engañan, y no hay ¡¡nada a un euro!! Todo cuesta algo más, quizás lo más barato sólo sean unos céntimos más caro de un euro, pero lo cierto es que no cumplen con la leyenda del cartel que anuncia el establecimiento. Y, a pesar de todo, seguimos entrando y consumiendo allí (me refiero a que compramos, ¿eh?). Me pregunto si nos estarán engañando como a ellos mismos….

En fin, cosas que pasan. Lo que antes se practicaba ahora no. Supongo que es natural. Ley de vida. Lo cual no quita para que la desaparición de algunas de aquellas cosas que recordamos con cariño, no apenen. Por cierto …. ¿¿Tres con las que saques!!


PD: ¿Recuerdas con especial cariño algún juego de tu infancia? ¿Algo que ha desaparecido en las prácticas de los niños y que añoras? ¿Influirá el hecho de que ya no se juegue en las calles, en los parques, en las plazas? ¿Se recuperarán alguna vez? ¿Será cíclico y volverán esas prácticas?
jueves, septiembre 27, 2007

la sonrisa de tu boca (1990, revolver)

Observo a un pareja en una cafetería. Me encanta este lugar. En cada mesa hay una velita encendida y una pequeña planta de tallo largo y flores que oscilan, entre el blanco y el amarillo, y que yo identifico con Japón. Vale, de acuerdo, dicha planta es de plástico y tela, pero da el pego. En mi emepetrés, Alejandro Fernández y Beyoncé se cantan todo lo que quieren. Decía que observo a una pareja. Están sentados el uno frente al otro. Ambos deben tener veintipocos. Largas patillas y cabello ensortijado él y ella lleva el pelo recogido en una coleta anudada descuidadamente y sonríe ante las palabras de su compañero. Yo trato de disimular haciendo ver que la lectura del periódico abierto frente a mí me ha atrapado.

Sin embargo, ellos centran toda mi atención. Tienen unas cervezas sobre la mesa que son testigos mudos de sus confesiones. Hablan en voz queda, sin llegar al susurro y los silencios también se apoderan de la conversación. En esos momentos, sus miradas se unen, y los cuatro ojos brillan con una luz especial. Sus manos se acarician mutuamente de modo inconsciente. ¡Cuidado! Se acaban de robar un beso. Me siento, en cierta manera, incómodo por permanecer en la mesa contigua invadiendo esa especie de intimidad que han creado. Ella es más menuda y que él, pero parece sentirse grande e importante junto al chico. Estamos solos los tres. El camarero cacharrea en un portátil.

Giro la cabeza y puedo verles reflejado en el gran ventanal que ocupa la pared contraria a nosotros. Siguen sonriéndose y él lleva el peso de charla. En pequeños y pausados sorbos van menguando sus cervezas. Y yo ... yo apuro mi café y empiezo a sentir la necesidad de salir de esta invasión, mientras Ismael Serrano, en mis auriculares, me cuenta la historia de Casandra. Quizás sea el momento de que sus confidencias formen parte del secreto del sumario. Apenas han percibido mi presencia. Pago y me voy. Mejor así.


PD: ¿hemos vivido una situación semejante en la que parece que todo se detiene a nuestro alrededor y sólo tenemos ojos para la otra persona? ¿Tal vez la hemos presenciado? ¿Cuándo nos volverá a ocurrir?
miércoles, septiembre 26, 2007

el caballo blanco (1898, paul gauguin)

En ocasiones suelo comentar que en el frente debo tener un cartelito que dice: “Ven y cuéntamelo”, porque si no es así, hay cosas que no se entienden. La gente viene y me narra sus historias, sus problemas, sus inquietudes, ... Y está muy bien eso, me gusta, me quedo sorprendido algunas de las veces, pero, digamos que llena mi ego el saber que hay quien se siente cómodo al hablar conmigo, o, mejor, al escucharse en voz alta frente a mí. Todo esto vine a cuento de algo que me ha pasado hoy y que aún trato de asimilar, algo que, podría calificar como insólito, aunque, tal vez, no lo sea tanto. No sé.

Lugar: un videoclub de mi pueblo. Le he visto nada más entrar. Ojeaba (y hojeaba) una revista. Estaba al fondo del local. Justo en el lugar al que me dirigía yo. Conforme llegaba a su altura, iba diseccionándolo visualmente sin que se percatase de ello. Calzaba una botas de monte. Unos calcetines claros se asomaban por encima y recogían en su interior unos pantalones de chándal gris de algodón. Una camisa de leñador en tonos rojos y verdes, luchaba por salir del pantalón y, poco a poco, lo iba consiguiendo. Por encima de la camisa, un chaleco amarillo reflectante, con sus dos bandas grises reglamentarias. Pañuelo anudado al cuello. Bigote. Gafas. Un sombrero de vaquero tejano. A medida que me acercaba he pensado “Si tiene un caballo, ya lo cuadra todo”. Al llegar junto a él, me ha comentado sin mirarme ... “¡Ésta es la que quiero comprarme!” “¿Perdón?” “Sí, estoy ahorrando para comprármela”. Y, por primera vez he mirado a lo que me señalaba con la barbilla. Y he flipado. ¡¡Una pistola!! Me hablaba de una pistola. Bueno, en realidad era un revólver, el arma típica de alguien del Lejano Oeste. He asentido con algún murmuro que ni yo mismo he comprendido. Le he mirado, y me he marchado. Nada más. No necesitábamos nada más. Nos habíamos entendido. Él estaba sólo y necesitaba un arma. Yo estaba sólo y necesitaba una peli. Distintas versiones. Una misma realidad.


PD: ¿Por qué cada vez más lo videoclubes se parecen a las tiendas de los chinos? ¿Por qué las armas nos producen tanta atracción? ¿No es una contradicción que un videoclub venda libros?
lunes, septiembre 24, 2007

descubriendo a forrester (2000, gus van sant)


Hubo un tiempo en el que me sentí atraído por la figura de Sean Connery. Por la figura, no por el hombre, a ver si nos vamos a hacer un lío y tenemos un malentendido. Resulta que la imagen proyectada por Sir Thomas me magnetizaba. Quizás fuera esa integridad que proyectaba en sus trabajos y, que sin duda, yo envidio. Tal vez se tratara de cierto respeto a quien sabes que es veterano experimentado en mil batallas. Posiblemente fuera porque su presencia llenaba (y aún continúa haciéndolo) toda la pantalla. Sucumbí a sus encantos, como antes hicieron Moneypenny, Lady Marian, Virginia Baker, …. Y, en algún momento, yo también quise ser James Bond, Daniel Davrot, Guillermo de Baskerville, Jim Malone, el Teniente Coronel Alan Caldwell, el Capitán Marko Ramius, el Rey Ricardo, Paul Armstrong, John Patrick Mason, William Forrester, Allan Quatermain, ….


Pero, sin lugar a dudas, lo que me dejó hipnotizado fue darme cuenta que teníamos un rasgo común. Algo que nos unía. ¡¡¡Ambos tenemos las cejas negras!!! ¿Increíble, no? Sí, porque creo que es lo único en que nos parecemos. Las cosas como son, él tiene ya una amplia y despejada frente, yo aún luzco un pelazo hermoso (envidia incluso del mismo José Luis Rodríguez “El Puma”, del otro José Luis Rodríguez, no tengo ni idea). Podría decir, que el hecho de llevar los dos barba, pudiera ser algo que nos asemejara, pero la verdad es que el hecho de que la suya sea blanquísima y bien cuidada y la mía oscura, con alguna cana, con tonos cobrizos, en algún momento, y rala, creo que nos aleja más que acercarnos. Y que tengamos los ojos marrones, tampoco me parece algo muy significativo, pero … ¡¡unas cejas negras!! Algo digno de mención es eso. En fin, que no me extraña que nos confundan a Sir Thomas Sean Connery y a mí por la calle. Tenemos genes similares.


PD: ¿Hay veces que tratamos de vernos reflejados en otras personas? ¿En sus gestos, en sus palabras, en sus miradas, en sus silencios? ¿Es porque les admiramos? ¿O acaso porque las envidiamos?

domingo, septiembre 23, 2007

el show de truman (1998, peter weir)

Han pasado a la historia del olvido. O eso creo yo. Forman parte de nuestro acervo cultural, pero sin la notable presencia de antaño. Existen, claro está, pero ya no cumplen la misma función, o si lo hacen, no del mismo modo romántico con el que yo las recuerdo. Supusieron la puerta de entrada a un nuevo mundo más allá del que vivíamos. Grandes, redondas, cóncavas, ... ya casi las hemos enterrado en los archivos de nuestra memoria. Y, sin embargo, siguen formando parte de nuestras vidas, de nuestro paisaje urbano, de nuestra cultura, .... No es extraño que sigan elevándose sobre los edificios, que continúen asomándose en tejados y fachadas, en paredes y balcones, ... Blancas y/o naranjas. Ahí están. Las antenas parabólicas.

Desconozco la función que cumplen ahora, principalmente en esta etapa dominada por internet, y la tedeté. De verdad, ni repajolera idea de cuál es su misión. Pero las sigo viendo. En el fondo, me temo, que más o menos es lo mismo que cuando aparecieron por vez primera, sin embargo, ya no tienen ese componente de novedad, de ilusión, de ... Y ahora lo vemos como algo normal. Recuerdo cuando podíamos ver con ojos asombrados y boquiabiertos canales de televisión extranjeros. Alemania, Francia, Italia, Inglaterra, .... se aparecían en nuestros cuartos de estar o salones. Descubríamos un nuevo mundo sin salir de casa. No entendíamos nada, absolutamente nada de lo que hablaban, pero .... ¡¡estábamos viajando sin movernos del sofá!!!

Lo cierto es que mientras escribía esto, me estaban surgiendo ciertas relaciones con el tema de los satélites (que en algún otro momento ya he comentado) y los idiomas, pero creo que los dejaré para otro momento (a ver si no me olvido). En fin, que me desvío, me pregunto también porque la comparación más recurrida que teníamos en aquella época era comparar a las antenas parabólicas con paelleras gigantes. Lo mismo sólo era yo el que lo hacía. Si así es, me temo que he tenido una infancia triste y sin amigos.


PD: ¿Acabarán por ser un recuerdo como las cassettes, los discos de vinilo o el cubo de Rubik? ¿Quién las diseñó? ¿Hay alguna otra cosa que recuerdes de tu adolescencia?
sábado, septiembre 22, 2007

rebelde sin causa (1955, nicholas ray)

Soy voluble, lo reconozco. Eso no quiere decir que no tenga personalidad, en absoluto. Simplemente, cuando algo me parece bien razonado y expuesto, puedo cambiar de opinión si considero que estoy en un error. Por tanto, este hecho de que pueda cambiar mis puntos de vista o, que, pueda asumir distintas opiniones, me provoca, en ciertas ocasiones, que me muestre como una persona contradictoria o paradójica. Y, resulta, que lo soy. Porque claro, yo, de mayor, quiero ser Morganfríman (como ya he apuntado alguna otra vez), pero, al mismo tiempo, todos queremos ser Clint Eastwood (y eso me incluye), pero, además, he llegado a otra conclusión: no quiero ser James Dean, dicho de otra manera, quiero ser un anti- James Dean.

Varios son los motivos sobre los que he reflexionado, pero tengo claro que no quiero vivir rápido, morir joven y dejar un bonito cadáver. Principal esto último, lo del cadáver, digo, que bonito, ya sé que no, que me conozco desde hace tiempo y nunca lo he sido, así que no lo voy a ser en ese momento. Lo de vivir rápido es otro tema, porque entre que soy Zen (“pasota” dicen mis conocidos, “un tranquilo” comenta mi madre, que para eso es mi madre) y que no me suceden cosas extraordinarias, pues el tema de vivir rápido ya no lo llevo bien. Y lo de morir joven ... ¿qué quieres que te diga? Estoy ya un poco mayor para eso. De espíritu no, pero de edad, tengo la sensación de que sí. Así que soy un anti- James Dean. Es lo que hay.

Me resulta curioso que encumbremos a quienes así viven y fallecen. Y, por el contrario, a quienes han vivido una larga existencia, sin tener prisa por llegar a ... donde quiera que se llegue después de esto, y quizás, también sin dejar un bonito cuerpo, nos cuesta más hacer sentir nuestro homenaje y respeto. Quizás porque también ellos fueron en su vida Morganfríman. Esto es, personas normales.


PD: ¿Tan pocas esperanzas tenemos para que aún haya gente que quiera ser asemejarse a James? ¿Qué nos mueve a querer hacer todo para ya? ¿Tan ávidos de gloria están? ¿Por qué todos mis ejemplos pertenecen al mundo del cine?
viernes, septiembre 21, 2007

otoño en nueva york (2000, joan chen)

Ya ha llegado. Concretamente hoy debuta. Como todos los años cuando llega esta fecha. Parecía que no iba a ocurrir nunca. O mejor, pensábamos que iba a tardar más en presentarse este momento. Que el verano seguiría acompañándonos a lo largo del resto de meses (aunque con esto del cambio climático, quizás dentro de unos años no sea tan descabellado). Mas no. Hoy llega el otoño. Oficialmente, empieza su reinado durante los próximos tres meses. Así que tendremos que guardar las chanclas, la toalla, el bañador, ... y empezar a sacar del armario, el paraguas, el chubasquero, ... Y lo que es peor, tendremos que desempolvar la melancolía y las añoranzas. Sustituiremos los helados por castañas. Las cervecitas en terrazas por chocolate con churros. Y quizás, pensemos también, que volverán un día de estos, las oscuras golondrinas, las tupidas madreselvas, ....

En el fondo, me temo que la culpa de que este tipo de sentimientos se agolpen dentro de mí, combatiendo por salir, es culpa de los poetas. Bueno, de ellos y de mí por leerlos. Si don Gustavo no hubiese comentado nada sobre esas golondrinas, o don Antonio no hubiese dicho palabra alguna acerca de la monotonía de la lluvia tras los cristales, o don Federico no nos hubiese acercado su ritmo, ... pero no, tuvieron que hacerlo. Y yo tuve que encontrar esas reflexiones y leerlas. Además, por una extraña razón que no alcanzo a entender, y creo que ya lo he comentado alguna otra vez, vienen a mi mente recuerdos en blanco y negro, los más, y en sepia, los menos.

Imágenes en las que en la calle llovizna. Imágenes de aceras pobladas de hojas secas mostrando todos los matices del color marrón. Imágenes de juegos de mesa, cartas, parchís, ajedrez, ... Imágenes un niño leyendo, haciendo los deberes, o, simplemente, merendando un bocadillo de mortadela y mantequilla (y no salí obeso). Imágenes. Recuerdos. Memoria...


PD: ¿Por qué los poetas son capaces de captar tan bien esos sentimientos que nos invaden? ¿Por qué a ellos se les ocurrió antes que a mí escribir sobre ello? ¿Por qué cada estación del año va ligada a sentimientos y sensaciones distintas?
jueves, septiembre 20, 2007

dios nació mujer (1999, pepe rodríguez)

Llevaba un tiempo mi amiga “Silbadora” pidiéndome que la sacase a pasear. Deseando medir sus fuerzas con otras de igual o similar calaña. Solicitando la posibilidad de enfrentarse a sables, espadas, floretes, o ... lo que fuese. Me dice que empieza a perder facultades si no empezamos a encontrarnos con más regularidad con gente en la parte posterior de la catedral de mi pueblo. Posiblemente, no le falte razón. De modo que tengo que citar a Ernie Chambers, un gran desconocido, me temo, pero un tipo curioso. No ha tenido mejor idea el bueno de Ernie que demandar a Dios. Y eso, quieras que no, hay que discutirlo. Al amanecer.

Resulta que mister Chambers, senador de Nebraska (un estado de los Yueséi), ha presentado una demanda judicial contra Dios, 'harto' de las "nefastas catástrofes" en el mundo, que sólo provocan muerte y destrucción. Ante el supuesto de que no sea fácil la localización del demandado, el senador ha advertido que es conocido por varios "alias, títulos, nombres y designaciones". En cualquier caso tiene todo pensado. Ante la imposibilidad de que Dios se presente en el proceso, se cita a los representantes de "varias religiones, denominaciones, y cultos que, de manera notoria, reconocen ser agentes del demandado y hablan en su representación".

El demandante reconoce que ha hecho "razonables esfuerzos" para invocar a Dios, con frases como las siguientes: "manifiéstate, manifiéstate, donde quiera que estés", aunque reconoce que sin éxito. En la demanda, el senador lanza en lenguaje bíblico varias acusaciones contra Dios, como que ha causado "espantosas inundaciones, egregios terremotos, horrendos huracanes, terroríficos tornados, perniciosas plagas, feroces hambrunas, devastadoras sequías, y guerras genocidas". Todas estas "nefastas catástrofes" han provocado "muertes generalizadas, destrucciones y ha aterrorizado a millones y millones de habitantes de la tierra, incluidos bebés inocentes, niños, ancianos y enfermos, sin ninguna distinción". Con todo ello, "el demandado no ha mostrado ni compasión ni remordimiento", y no contento con esto, incluso ha proclamado que "reirá cuando las calamidades ocurran".

Para Chambers, "la conducta pasada y la historia del demandado hace ver que sus amenazas terroríficas son creíbles". Por ello, pide al juez que someta a Dios a un proceso judicial, solicitando que le haga un requerimiento permanente para que cese en sus "acciones destructivas y sus amenazas terroríficas".


PD: ¿Debería citar también al juez que ha admitido a trámite la demanda, verdad? ¿En los Yueséi no hacen tests psicotécnicos a quienes van a ocupar cargos públicos? ¿Este pirado podría presentarse a presidente? God save our souls!!!
miércoles, septiembre 19, 2007

los zapatos de mi vida (2005, jane eldershaw)

Doña Imelda tiene una enfermedad. En realidad, debe tener varias, pero una de ellas es la que nos ocupa. A doña Imelda le encantan los zapatos. En sí, esto no es malo. Durante más de veinte años se dedicó a comprarlos y coleccionarlos, lo cual, en sí, tampoco es malo. Pero si resulta que lo hizo durante el mismo tiempo que su esposo fue presidente de su país, pues, las cosas empiezan a sonar diferentes. Si añadimos que su marido, más que presidente de Filipinas, fue dictador del estado, ya empieza a oler esto peor. Y, si sumamos que se rumoreaba que esta ex-primera dama atesoraba unos tres mil pares de zapatos, uno empieza a pensar que, de verdad esta señora estaba muy enferma. Pero cuando la señora en cuestión afirma que no era tal la cantidad de calzado que poseía, sino que realmente sólo se trataban de mil sesenta pares, eso ya corrobora que sigue estando enferma.

Así que la mencionada viuda fue ingresada el pasado fin de semana en el hospital por dolores en las rodillas, aunque otras fuentes afirman que acudió al centro St. Luke Medical para someterse a una revisión médica con la finalidad de detectar si padece problemas coronarios. Hasta ahí normal, ¿no? Pero, hete aquí (¡qué bonita y moderna expresión!) que sale del hospital con una prescripción médica que colma su gran afición, comprar zapatos nuevos, aunque ahora tendrán que ser ortopédicos. De modo, que si no lo he entendido mal, esto viene a ser, en lenguaje llano y sencillo, que a esta enferma de los zapatos, el doctor le ha dado una receta para que se compre zapatos. ¡¡Perfecto!! ¡Ideal de la muerte! Y yo preguntándome qué iba mal en la sanidad ….

Pues nada, Miss Manila en 1950, suerte con lo suyo, que le vaya bonito, que usted elija bien y sepa escoger el calzado ideal para poder complementar de la manera más adecuada su vestuario. Esto… ¿sabe usted si la Sanidad allí es pública? No, por nada, pero tengo que comprarme pantalones … y por eso.


PD: ¿Coleccionar algo de modo desmesurado es una enfermedad? ¿Tiene un síndrome de Diógenes exclusivo en zapatos? ¿Cuántos años hay que vivir para poder calzarse todo eso? ¿Tendrá un par favorito o alguno que se haya puesto tres veces o más?
martes, septiembre 18, 2007

agárralo como puedas (1989, david zucker)

Hay días en los que abres un periódico y lees algunas noticias, no sabes muy bien como reaccionar. La de hoy, es que aún no sé cómo cogerla. Supongo que con el paso del tiempo podré digerirla. O lo mismo la olvido conforme publique esta entrada. En fin, vamos a ello. Resulta que O.J. Simpson, pasó su primera noche en la cárcel después que haber sido detenido el domingo, en Las Vegas, acusado de siete cargos criminales de presunto robo a mano armada de recuerdos deportivos que reclama son de su propiedad. Nada una menudencia. Para empezar, me pregunto qué clase de padres ponen a un hijo de nombre O.J. ¡Pobre criatura! ¡Lo que habrá sufrido siendo niño! Todos sus compañeros de colegio con nombres normales como Kevin, Larry, Jeff, ... (bueno, vale, muy normales tampoco son) y él llamándose O.J. (pronúnciese, Ou Yei)

Luego recuerdo que este ¿actor? Ha participado en cintas tan memorables como “Agarrado como puedas” y sus ¿Qué decir ante tanto derroche de talento? Por último acude a mi mente un vago recuerdo acerca de un juicio por el que fue declarado no culpable (en los yueséi, puedes ser culpable, no culpable o inocente) del asesinato de su mujer y un amigo de ella. Un dechado de virtudes este muchacho. Y pensar que fue una estrella de la liga profesional de fútbol americano ...

Resumiendo, resulta que O.J y cinco respetables señores, entran en una habitación de un casino de Las Vegas, con, al menos dos armas, y como ven que ahí hay cosas que le pertenecieron y se las habían robado, decide cogerlas. Que son suyas. Y punto. Y el angelito declara que "No se trata de robar a alguien drogas o algo parecido, simplemente se trata de alguien que quiere recuperar sus cosas personales privadas y eso para nada es un robo". Vamos, lo que hace todo el mundo.

Por cierto, acabo de descubrir que realmente se llama Orenthal James. Lo dicho, ¡pobre criatura!


PD: ¿En qué piensan los padres al poner los nombres a sus hijos? ¿Llamarías a alguien Canuto, Higinio o algo parecido? ¿Tanto transforma la fama para hacer cometer esas tonterías? ¿O son otras sustancias las que lo provocan?
lunes, septiembre 17, 2007

negro y violeta (1924, vasili kandinsky)

Cuenta la leyenda que Zeus (rey de dioses) se enamoró de una joven fenicia llamada Europa, y, dispuesto a recibir también su amor, decidió seducirla o violarla, siendo ambas versiones casi equivalentes en la mitología griega (quedémonos mejor con la idea de seducción). Se transformó en un toro blanco y se mezcló con las manadas de su padre. Mientras Europa y su séquito recogían flores cerca de la playa, ella vio al toro y acarició sus costados y, viendo que era manso, terminó por subir a su lomo. Zeus aprovechó esa oportunidad y corrió al mar, nadando con ella a su espalda hasta la isla de Creta. Entonces reveló su auténtica identidad y Europa se convirtió en la primera reina de Creta. El acto amoroso tuvo lugar bajo un plátano, árbol que según la mitología debe el que sus hojas sean perennes a este acontecimiento.

Todo esto está muy bien, y es muy onírico, y todo eso, pero …. Resulta que en la mitología griega, por más que he mirado, rebuscado, estudiado, investigado, … no aparece ningún norteamericano nacionalizado ruso con el nombre de Holden. Ni tan siquiera entre los titanes, mitos o héroes. Nada, que no encuentro nada que diga que apareciese este muchacho y a falta de dos segundos y siete décimas evitase que Europa fuese conquistada por un toro. Así que me quedan dos opciones, o bien en el tema de los dioses griegos se ha perdido este episodio a lo largo de los tiempos, o bien, que la acción del chaval éste no estaba prevista. Y me temo que se trata de la segunda posibilidad.

Hubo tiempo para un último lanzamiento. Uno de esos que todo el mundo sueña. Uno en último segundo. Uno que puede darte un título. Pero esta vez, otra divinidad helena, Tiqué, nos volvió la espalda. Decidió mirar hacia otro lado, justo en el instante en que más necesitábamos su atención, su presencia, su ayuda. Y así, de este modo, las hojas de laurel fueron para otros. La medalla dorada se convirtió en posesión del rival. Pero recordaremos, que nosotros nos convertimos en SUBCAMPEONES DE EUROPA. Y eso, no siempre se consigue.


PD: ¿Puede medirse todo lo que duele rozar el objetivo con las yemas y luego perderlo? ¿Cuánto tarda en sanar esa herida? ¿Nos afectará esa derrota en futuras situaciones similares?
domingo, septiembre 16, 2007

copa rota (1997, los rodríguez)

Bueno, pues ya ocurrió. Todo empieza. El Gran Hombre (mi Jeff Bridges particular) y la Oregonesa ya están viviendo juntos. En realidad, ya llevan un tiempo, pero, digamos, que ayer se hizo oficial con la inauguración del piso en el que compartirán sus días. Propusieron una fiesta con disfraces y todo. El tema “Pimps and Whores” (esto viene a ser .. “Chulos y ....”). había dos opciones, bueno, creo que eran tres, la primera, los chicos de whores (que fino soy para evitas tener que decir putas, ¿no?), la segunda era que los chicos de chicos (vamos, lo normal) y la tercera era que cada cual fuera de lo que quisiese, respetando eso sí, la temática. La verdad, las cosas como son, las chicas parecían unas auténticas ... sí, exactamente, iban vestidas como putas. ¿Y los chicos? Pues parecíamos eso, unos tíos, hechos y derechos, con pelos en el pecho, que han visto demasiadas películas norteamericanas y se creían haber nacido en el Harlem o en el Bronx, y que creían controlar a unas cuantas señoras de la calle. Nada más lejos de la realidad. Íbamos ridículos. Muy guapos, pero absolutamente ridículos.

Estábamos casi, casi el núcleo duro de amigos de la pareja. Una persona nos faltó, creo yo, bueno, dos si contamos al primo de El Gran Hombre, pero éste anda por Indonesia, o por ahí, y como que le venía algo a desmano. Se juntaron un par de, hasta ese momento desconocidos, y, por si fuera poco, en la aldea en la que está el piso, eran las fiestas patronales, así que, vestidos de esa guisa nos fuimos a la calle. Bueno, esto último no lo recuerdo demasiado bien. No sé si alguna vez he comentado el poco talento que tengo para beber. Pues eso. Que algo de sangre tenía ayer en el alcohol. O al revés.

En definitiva, lo pasamos bien. Nos divertimos. Fue original celebrarlo de esa manera, con disfraces, cena de picoteo y alcohol. No es para repetir la experiencia, pero pusieron el nivel alto para futuras inauguraciones.


PD: ¿Por qué las ideas originales se les ocurren siempre a los demás? ¿Por qué nos gusta vivir en compañía? ¿Por qué, cada vez más, me estoy volviendo asocial?
sábado, septiembre 15, 2007

capitulación de la batalla de pueblo viejo (1832, carlos paris)

"¿Hueles eso? ¿Lo hueles muchacho? Es napalm. Nada en el mundo huele así. Acabará con esta guerra. ¡Qué delicia oler napalm por la mañana! Un día bombardeamos una colina y cuando todo acabó, subí. No encontramos un solo cadáver de esos amarillos de mierda. ¡Qué pestazo a gasolina quemada! Me encanta el olor del napalm por la mañana. Aquella colina olía a... victoria". Si bien no suscribo todas las palabras del Coronel Kilgore (es decir, Robert Duvall en Apocalypse Now) hay algo que me gusta, especialmente, en esa frase, eso de oler a victoria, me da una especie de satisfacción interna. Quienes, tenemos el deporte metido dentro del cuerpo, y cada semana competimos (cada cual a su nivel) entendemos el mensaje. Cuando todo ha acabado, cuando han cesado los sufrimientos, los sacrificios, … y miras hacia atrás y ves el recuerdo de tu victoria, ese aroma lo invade todo y llega hasta la última de las ramificaciones de tus bronquios.

Imagino que esto es extrapolable a cualquier faceta del mundo laboral, personal, empresarial, … Esa sensación, ese momentáneo disfrute de la victoria, de la hazaña, de logro obtenido te llena. Apenas dura unos segundo, o, quizás, pueda ser recordado toda la vida, pero hace de ese momento tuyo y sólo tuyo. Son tus experiencias, tus vivencias, tus …. ¡Qué satisfacción por haber cumplido lo previsto! Todo esto viene a cuento con lo de ganar. Hemos vuelto a ganar, hemos salidos victoriosos en un partido, otra vez, de nuevo. Y ese recuerdo que ya teníamos olvidado, nos ha llenado, una vez más los pulmones. Nos hemos vuelto a sentir importantes, invencibles, poderosos. Sabemos que nos durará poco, desaparecerá pronto y ese par de centímetros que ahora caminamos por encima del suelo, desaparecerán y volveremos a estar al nivel del resto. Pero …. Ya hemos tenido nuestro momento.

Cuando has perdido tantas veces. Cuando la suerte te ha sido tan esquiva. Cuando, en la vida diaria, has sentido tantas veces la palabra derrota …. Pequeñas victorias se convierten en algo muy importante. Un niño que nos sonríe en un autobús, el paso que nos ceden en una puerta, las gracias de una cajera, ….


PD: ¿Tanto cuesta dar los buenos días al conductor del autobús? ¿Por qué haber logrado una pequeña victoria nos hace ver todo con más luz? ¿Qué es lo que separa la victoria de la derrota?
domingo, septiembre 09, 2007

bella traición (2006, belinda)

Dice la Real Real Academia Española que traición es la “Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener”. Así que, en cierto modo, todos somos unos traidores, aunque, la verdad, me interesa más hablar de la traición a nosotros mismos, de la auto-traición, si se me permite el vocablo. Ésa sí que me parece realmente grave porque atentamos contra nosotros mismos, es el momento en que comenzamos ser desleales con nosotros mismos. Y eso puede ser muy peligroso, ya que si nos faltamos al respeto a nosotros mismos, es posible que perdamos también el de quienes nos rodean, pero, más aún, es más que probable que esa primera vez que nos traicionamos a nosotros mismo, sea el principio de un sinfín más.

Realmente, quizás no nos preocupa esa deslealtad auto-inflingida, y nos causa un auténtico quebradero de cabeza, cuando lo analizamos en otro momento, la alta traición que hemos podido realizar a las personas que nos quieren y que queremos. Sí, he dicho bien, alta traición, porque es muy grave (o yo lo considero así) romper la confianza que los demás, en el aspecto que sea, han depositado en nosotros y que no hemos sabido ni querido (lo de poder es otro tema) mantener. No estoy libre de pecado. No puedo decir que eso a mí no me ha ocurrido. Porque sí ha pasado. Sí sucedió. No recuerdo el tiempo transcurrido. Tampoco tiene importancia. Se produjo. Fui desleal. Traicioné la confianza que me habían pedido custodiar. Lamentablemente, ese hecho me perseguirá por los restos de los restos.

Poco importa la causa. Simplemente lo hice. Quizás no fue hace tanto. No estoy orgulloso de ello, ni mucho menos. Deberé lidiar con ello durante mucho tiempo, hasta que la herida interna que causó (y me causó) deje de sangrar. No sé cuanto durará, pero lo asumo. Cuando de ahí cese de brotar dolor, en ese momento estaré curado. Hasta entonces ....


PD: ¿Te has sentido alguna vez así? ¿Acaso has visto a alguien traicionar? ¿Has tratado de detenerlo? ¿Por qué somos tan crueles con quienes nos aprecian?
sábado, septiembre 08, 2007

lugares, ermitas y personajes (2003, fernando pérez ollo)

Uno lleva toda su vida creyendo que su pueblo fue formado por los romanos. Que su año de fundación se ha perdido en los polvorientos libros de la Historia (aunque sé que fue en el invierno del año 75 antes de Cristo, pero molaba más lo otro). Que todo empezó cuando Pompeyo estableció el campamento en el cruce de las, ahora, calles Curia y Dormitalería. Que uno se lo imaginaba como un centurión fornido, con armadura bruñida, dando órdenes a sus soldados, valeroso, osado, .... y resulta que no. Que sí pero que no. Que mi pueblo lo creó él, pero no es mi pueblo desde entonces. Que yo pensaba que tenía una antigüedad milenaria comparable a Cartago, Kaliópolis, Atenas, Roma, Alejandría, .... y no. Mi gozo en un pozo. Vamos, que somos antiguos, pero no tanto. Que el pobre Pompeyo, puso el nombre, y ya está. Ahí se acabó su contribución. Me lo imagino al bueno de Pompeyo, dondequiera que esté, aguantándose lágrimas furtivas (que eso de que los generales romanos lloren está muy mal visto)

Total, que tuvo mi pueblo sus termas, sus templos a las divinidades, su foro, vamos, todo lo que hace de un pueblo una ciudad i portante en el Imperio Romano. Pasaron los de suevos, vándalos y alanos, nos dominaron los visigodos, estuvimos bajo el poder de los musulmanes, Carlomagno, nos destruyó las murallas y saqueó las casas, mi pueblo llegó a ser un Reyno en sí mismo,.... y con todo ello... aún parece que no éramos un pueblo mismamente. Todo ello porque dentro del pueblo había burgos independientes y estaban de mal café entre ellos (lo que no hicieron otros, fuimos capaces de hacerlo nosotros)

Así que tuvo que venir Carlos III “El Noble” (otro día hablo de eso de que los reyes funcionen con motes) y poner y paz. Y en 1423 se promulgó el Privilegio de la Unión, con el que se unificaron los tres burgos en una sola ciudad, con un único Ayuntamiento construido en "tierra de nadie", en un terreno próximo a los tres burgos, y con una jurisdicción común para todos. Asimismo, dio a mi pueblo, el calificativo de "muy noble" y la dotó de su emblema definitorio: el blasón con león pasante sobre campo de azur, y la corona, símbolo del juramento de los reyes en la Catedral, rodeados de las cadenas del Reyno.

Y hoy se celebra el 584º aniversario de que mi pueblo es mi pueblo. Pues eso.


PD: ¿Te has parado a pensar alguna vez cómo fue tu localidad hace cientos, miles de años? ¿Te imaginas a ti mismo viviendo en ésa época? ¿Y esa ensoñación es en blanco y negro o en color?
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