Diario de un ex-fumador. Día uno. Llevo poco mas de diecinueve horas sin fumar. Me muero por un piti. Las cosas son así. ¿Sabes? Hoy es uno de esos días en los que todo el mundo fuma. En la cafetería, en la calle, a la salida del metro, en las paradas de bus… Similar a esos días en los que necesitabas fuego y nadie fumaba o nadie aparecía con un cigarrillo, pues lo mismo... De hecho, hace un ratito, después de una última reunión, el chico con quien estaba al salir a la calle ha encendido un cigarrito (que en la “mina” no se puede fumar). Ducados, por mas señas. Vamos, lo que a mí me gusta. No sabia si quería que me ofreciera o que no… No lo ha hecho. Si llega a hacerlo, hubiera aceptado.
PD: ¿Por qué me habrá costado escribir tanto esta entrada? ¿Quizás porque todo es real y me cuesta hablar de mí?

















