lunes, septiembre 20, 2010

un vestido azul para el baile de disfraces (1920, anna ancher)

Donde vivo, en la capital del Reino, existe el portal y una zona de accesos comunes antes de llegar a la puerta que da a la calle. Aclaración (in)necesaria para el desarrollo de la entrada. Salgo del portal. Voy a tomar una de mis dosis diarias de cafeína. Es sábado. No tengo prisa, ni horarios marcados de antemano. Quizás realice una incursión nocturna por la ciudad, pero de momento, sólo es una posibilidad. Decía que voy a salir del portal y a través de los cristales de la entrada veo a una princesita yendo de izquierda a derecha con un patinete. He debido ver mal. No es algo habitual esto. Salgo con una expresión de perplejidad en la cara, cuando me encuentro con una Tortuga Ninja que trata de regatear a unos cuantos infantes que la rodean y persiguen. Desde luego aquí pasa algo y yo no me he enterado.


Camino hacia la puerta por la que llegaré a pisar la acera. Oigo grititos, risas y chillidos. Trato de hacer ver que todo es normal, que no está pasando nada extraordinario. No queda mucho y advierto que alguien me está mirando. Giro mi cabeza y me encuentro a un Spiderman negro (Venom creo que se llama realmente...) de poco más de un metro que me observa fijamente (no lo tengo demasiado claro a causa de la máscara, de la suya digo...). No sé lo que pasa, pero tampoco estoy demasiado convencido de querer saberlo. Agarro el pomo de la puerta. Voy a salir. Un último vistazo y.... dos mini-geishas se dirigen hacia mí corriendo, cogidas de la mano... Salgo. Definitivamente algo raro pasa en mi edificio.


A mi vuelta todo se aclara. O no. Resulta que algunos padres han decidido celebrar la “Fiesta de la Primavera” (sí, en septiembre, yo tampoco lo entiendo....) que no es sino una excusa para disfrazar a los niños e inflarlos a mediasnoches. Vamos, que la idea es básicamente que corran, suden y no den el “coñazo” en casa....



PD: ¿Estamos “maleducando” a nuestro futuro? ¿Tanto nos cuesta hablar con ellos, alentarles en la lectura, ayudarles a desarrollar la imaginación? ¿O, simplemente, empieza a ser comodidad nuestra?

domingo, septiembre 19, 2010

regular, gracias a dios (2010, josé antonio labordeta)

Nos ha dejado. Se ha ido. Muchos de nosotros lo conocimos recorriendo la piel de toro con una mochila en su espalda, hablando con lugareños, preguntando curiosidades de oficios ya desaparecidos, compartiendo comidas de unos y otros.... Lo conocimos y adoptamos como si fuese hermano de alguno de nuestros abuelos, que sin tener una presencia constante en nuestras vidas, su sola aparición podría hacernos dibujar una media sonrisa al verle o escucharle las batallitas de sus excursiones, de sus expediciones, de sus paseos... Pero José Antonio, mejor dicho, Labordeta, era más, mucho más sólo “eso”... Siempre tuve la sensación de que tenía un aura, perdón por la expresión, especial, un interior digno de ser conocido, porque después de leer sus entrevistas, sus pensamientos, sus reflexiones, siempre me quedó la sensación de que este tipo tenía un “coco” privilegiado. Y, de esos, no quedan muchos...


Se definía a sí mismo como un “cascarrabias irónico”, incluso, describió su paso por el Parlamento como un beduino en las Cortes y ello porque su abuela pertenecía a una de las zonas más duras de Los Monegros, donde casi, ahora mismo, se puede pasear en camello, y Labordeta nunca olvidó sus orígenes, su tierra... Y, tal vez, por esa defensa que hacía de lo suyo, pero, lo más importante, sin excluir a nadie, hizo que aceptásemos los suyo como nuestro... Quizás, también ayudó, su ironía mordaz, su socarronería, su sinceridad... Porque, podría caer bien o mal (ahora serán todo parabienes y buenas palabras) pero lo cierto es que era cristalino, expresaba lo que sentía, sin tratar de ofender a nadie, pero no se callaba lo que creía que no estaba bien...


Lo cierto es que José Antonio caía bien a unos y a otros y, eso, no es fácil, no es nada sencillo... Él lo sabía y acerca de ello comentaba que posiblemente se debía a que no tenía poder. Tal vez, Labordeta, tal vez... pero, quizás, no sólo era por eso.... Sit tibi terra levis, José Antonio....



PD: ¿Cuántas veces la desaparición de alguien no cercano nos ha dolido? ¿Se puede querer a quien no se conoce? ¿Por qué alguien ajeno nos puede resultar próximo?

sábado, septiembre 18, 2010

una noche con arte (2003, el arrebato)

“Una síntesis vale por diez análisis”. Prometí anoche que con esta frase, pronunciada por Séneca, y repetida por Katakraos, empezaría esta entrada de hoy, resumiendo en las habituales trescientas cincuenta palabras, todo lo que ocurrió anoche. Y no tengo demasiado claro que sea capaz de hacerlo, pero vamos a intentarlo. Lo cierto es que no sé por dónde empezar porque existieron temas de conversación, anécdotas, risas... que me hacen imposible establecer un orden, tan siquiera cronológico, de todo aquello de lo que debería contar. Porque, veamos, imagina que tienes que hablar de: nazis acosadores en la tumba de Napoleón, de chicas que se caen bajando dos escalones, de rockeros tatuados con camisetas de tirantes y pelo-Pantene, de locales con bandejas de pipas saladas y de calabaza que devorábamos como si no hubiese mañana, de otras bandejas de conguitos, de encontrarnos con el Ying y el Yang buscando la última posibilidad de no volver solas a casa, de personas que te llaman friki porque preguntas acerca de “El señor de los anillos”, de conversaciones en una marquesina de una parada esperando un bus, de... ¿Con qué empezarías? ¿Qué te gustaría saber?...


Quizás sea mejor no explicar nada de ello y dibujar sólo la atmósfera. Estar con Katakraos y su hermana en un local de los de toda la vida, en uno de esos bares que te cuentan historias sólo con ponerte a escuchar... Permitir que unas cervezas acompañen a conversaciones de tebeos, de oposiciones, de música, de blogs, de ilusiones, de esperanzas, de pasados, de futuros... Acudir a otro local en el que las situaciones se suceden de manera ininterrumpida, donde todo es susceptible de ser comentado, ironizado, caricaturizado.... Al final, el conjunto de todo, hace que sea una noche que merezca la pena, que merezca tener una entrada, que haga posible una nueva quedada para hoy... pero eso, ya, será otra historia.


Quizás, cuando leas esto, no te llame nada la atención, bueno, no te preocupes, quizás, esto sólo sea la historia de otro friki con barbas.....



PD: ¿Nunca has tenido esa sensación de conocer a alguien desde hace mucho y realmente, casi, os acaban de presentar? ¿Nunca has visto en otra persona, palabras, gestos... que te recuerdan a alguien? ¿Será cierto que los amigo son hermanos que eliges?

viernes, septiembre 17, 2010

soledad (1973, emilio josé)

Una conversación robada en la frutería que hay junto a casa, me ha hecho pensar. Charlaban animadamente la tendera, una chica joven y rolliza, con una clienta, anciana y vestida con una de esas batitas rosas y blancas que parecen de servicio doméstico. Lo hacían, como he dicho, de manera amigable y sonriendo cuando yo he entrado. El caso es que en el momento que he llegado a ellas, la primera frase que he escuchado ha sido: “a mí no me quiere nadie, que soy ya vieja y fea”. Curioso, nada más pronunciarla, me he fijado más detenidamente en ella. El pelo, cano, recogido en una pequeña coleta, la cara, surcada por las arrugas de la vida, la boca, con una sonrisa amarga, presentaba la ausencia de un par de muelas, la figura, ya encorvada, se recostaba sobre el mostrador.... Después de eso, me han dado ganas de decir “señora, le invito a un café, a una cerveza, a lo que quiera y charlemos...” porque entre su sonrisa y su mirada, me ha parecido advertir la sombra de la soledad.... Pero, no soy Clint Eastwood. Espero no lamentarme por no haberlo hecho....


Tras hacer mi compra y despedirme de ambas, le he dado vueltas al tema mientras tomaba una de mis dosis de cafeína. Y, lo cierto, es que me ha asaltado una especie de vértigo, de mareo y, también de preocupación. He pensado que, tal vez, en un futuro, yo pueda estar en una situación similar. Lo de viejo, lo espero y deseo, lo de feo... bueno, hay cosas que no se pueden evitar, pero ha sido el tema de estar solo. Unas cuantas veces he hablado aquí sobre la soledad, sobre las fobias, pero, si, en este momento, tuviera que decir a qué tengo miedo, quizás fuese a ser mayor y estar solo. Porque no creo que fuese una soledad deseada, sino una impuesta. Y eso, eso, a mí sí que me da miedo.



PD: ¿Se acostumbra uno a la soledad impuesta por las circunstancias? ¿A determinada edad te dejas llevar por la vida? ¿Qué será de mí dentro de ... cuarenta años? ¿Seré, aún a esa edad?

jueves, septiembre 16, 2010

el grito (1893, edvard munch)

Hacía muuuuuuucho tiempo que no me citaba con nadie en la parte trasera de la catedral de mi pueblo para batirme en duelo. Tanto que, me temo, “Silbadora” estará oxidada, desentrenada y entumecida. Pero no me queda más remedio. No tengo otra alternativa. Es la única solución posible. Así que, desde estas líneas ya saben dónde tienen que acudir, en ese momento en que el alba comienza a despuntar, todos los impacientes. Bueno, todos no, tiempo habrá. Concretamente los impacientes que me persiguen telefónicamente cuando les he dicho claramente “tranquilo, que yo te llamo”. Se ruega que lleven dos padrinos.


A ver, chicos, si digo que seré yo quien os devuelva la llamada, no os preocupéis. Lo voy a hacer. No se me va a olvidar. No he comentado eso de “a ver si hablamos un día de estos...”. No. Además, entre otras cosas, es una llamada de trabajo, así que relájate, chaval, que voy a hacer la dichosa llamadita. Que resulta, por si no lo sabes, que dada la profesión de uno, si no te llamo, no voy a cobrar mis gestiones y soy el primero al que le interesa llamarte. Y lo haré. Pero será, ya no cuando yo quiera, que podría ser, no, será cuando el trabajo que he estado haciendo mientras tú estabas en otros menesteres más ociosos en los que concurrían tus manos, tus pelotas y el verbo tocar, dé frutos. Y eso ya no depende de mí. Si llevo desde el lunes esperando que me entregues unos papeles y me los das un miércoles a última hora, no pretendas que el señor Notario, lo tenga todo preparado para el jueves a primerísima hora, porque va a ser que no.


Así que deja de llamarme, de pregunta qué hay de lo tuyo y procura que no me enfade, porque yo, cabreado y blandiendo a “Silbadora” en la mano soy muy sanguinario. Pero, creo, que ya es tarde para eso. Te espero mañana, cuando los primeros rayos de sol comiencen a iluminar mi pueblo. Y allí, junto a la antigua muralla, vamos a resolver el tema de tus llamaditas continuas. Nos lo pasaremos bien, ya lo verás....



PD: ¿Por qué hay tantas personas impacientes? ¿Lo son de “per se” o las ha convertido así el ritmo de vida actual? ¿Por qué no tomarnos un respiro?

miércoles, septiembre 15, 2010

el misterio de la guía de ferrocarriles (1936, agatha christie)

Si la leyenda no fuera tal y Ponce de León hubiera encontrado la fuente de la eterna juventud… Si Paracelso hubiese descubierto el elixir de la vida… Si en la época medieval hubieran hallado la panacea universal… Si algo de eso hubiera ocurrido, quizás, sólo quizás, Hércules Poirot, el capitán Hastings, Parker Pyne, Jane Marple, el superintendente Battle o Tommy y Tuppence Beresford aún pasearían con nuevas aventuras por vivir, misteriosos crímenes por resolver o distintos lugares que visitar, recorriendo nuestras estanterías... Pero… nada es así. Nada de eso ocurrió y debemos "celebrar" hoy que, de vivir, Agatha Mary Clarissa Miller Christie Mallowan (los dos últimos apellidos fueron adquiridos por matrimonio) cumpliría ciento veinte años.


Recuerdo aún el primer libro que leí de ella, "El misterio de la guía de ferrocarriles" y que aún está en casa. En cierto modo, ella es cómplice y co-culpable de mi afición a la lectura, junto a José Mallorquí y su "El Coyote" y George Simenon y su comisario Maigret. Porque, además de vivir esas aventuras, imaginé con nitidez cómo eran los lugares, las personas, las situaciones que se sucedían línea tras línea, hoja tras hoja. Así que puedo decir que sólo David Suchet es Poirot, nunca José Coronado será Cesar de Echagüe y Maigret siempre será Bruno Cremer (por cierto, fallecido hace un mes escaso...)

A partir de sus personajes, se han desarrollado otros más o menos conocidos, del mismo modo que ella se vio influida por otros contemporáneos, no hay duda, pero no dejo de pensar que Jessica Fletcher (ya hablé de ella en su momento) no era sino una versión ochentera de Miss Marple. Nunca fui muy devoto de Sherlock Holmes, sin embargo, el pequeño detective belga de engominado bigote, cabeza de huevo y orgulloso poseedor de sus “células grises” me cautivó desde el primer momento. De hecho, hasta el New York Times publicó su defunción después de su última aparición escrita (sí, es la foto que ilustra esta entrada).


PD: ¿Tengo yo la sensación o las nuevas generaciones ya no leen tanto? ¿Será porque tienen tantas opciones de ocio? ¿Estaremos creando a no-libres pensadores?

martes, septiembre 14, 2010

joven toro (1647, paulus potter)

Por circunstancias que no vienen al caso, al menos no de momento, este fin de semana he tenido que viajar. Ha sido en coche y no todo por autopistas y autovías, sino que pasamos por otro tipo de carreteras. Quizás, por ello, han venido a mi mente recuerdos de mi niñez. Imágenes de vacaciones de verano. Evocaciones de meses de estío en una villa pasiega. En definitiva, he recordado algunas cosas que creía tener olvidadas y, sin embargo, sólo una capa de polvo las ocultaba de mi memoria. Permíteme que te ponga al día. Desciendo, entre otras cosas, de pasiegos, de gente que vive en las montañas cántabras, dedicada en exclusiva al cuidado de las vacas y del forraje. Y me siento tremendamente orgulloso de ello.


Me siento orgulloso de haber pasado la mayor parte de los veranos de mi vida allí. En un pueblo que, ahora, apenas llega a los ciento sesenta habitantes. Orgulloso de haber podido disfrutar durante mis vacaciones estivales de un montón de cosas que ahora, me temo, los niños no hacen o no pueden hacer. He “conducido” vacas por callejas, fincas, carreteras más que comarcales... He trabajado con el dalle (la guadaña) en la hierba. He ordeñado a esas vacas. He perseguido esa yegua que se escapaba y me he montado en una burra. He limpiado estiércol, cargado con un cuévano y disfrutado en las fiestas patronales....


Esto viene a cuenta de que, cuando íbamos a la gran capital, en un momento dado, pasábamos por delante de uno de los toros de Osborne (que, por cierto, ya no existe). Y este fin de semana, he visto unos cuantos. En buen estado, por cierto. Y esa imagen me ha traído aromas de mi infancia. La tortilla de patata de “abu”, los filetes empanados, las carreteras estrechas y sinuosas, la manzanilla del campo, la búsqueda de caracoles, la niebla... Me trajo a la memoria a mis abuelos. Así que, pensando acerca de la polémica de los toros y una corriente que hubo para retirar esas figuras metálicas de catorce metros, me niego a todo ello. Simplemente, porque soy egoísta. Y esos toros, inconscientemente, forman parte de mi pasado y de las personas que quiero o he querido....



PD: ¿Cuántas veces asociamos un recuerdo a un olor? ¿Cuántas veces un olor nos lleva de nuevo al pasado? ¿Será cierto eso de la memoria olfativa?
jueves, septiembre 09, 2010

hace un año (1985, hombres g)

Querida Pamplona:


¿Cómo estás? Espero que bien. Hace tiempo que no estamos juntos, que no disfrutamos de la compañía del uno del otro. Lo siento, ha sido más por mí que por ti. Sí, lo sé, me disculpo demasiado, pero echémosle la culpa a la educación recibida en la avenida de Galicia. Estaba haciendo cuentas y hoy hace un año que nos separamos. Hoy se cumplen exactamente doce meses en que me alejé de ti. Al principio, bien lo sabes, con temor, con miedo, con dudas, con incertidumbres.... también sabes que me fui con la maleta cargada de ilusiones, esperanzas, ideales, deseos.... Sigo conservando todo, no te preocupes. No he perdido nada. Me conoces bien, sabes que lo guardo todo, que no tengo el “síndrome de Diógenes”, que ¡¡yo soy Diógenes!!. Conservo aún, muchas cosas que no puedo guardar en ningún sitio físico y que son tuyas. En un descuido, te las tomé “prestadas”. Algún día te las devolveré, pero aún no. Aún es pronto. Las necesito.


Te cogí sentimientos, sensaciones, olores.... que sí, que te pertenecen, pero que, en cierto modo, también son míos. Me he quedado con la agradable sensación de pasear, como tantas veces, por el Mercado del Ensanche, el subir por esa calle Dormitalería serpeante, las horas muertas en la Media Luna o en el Puente de la Magadalena. Te he quitado también los recuerdos de infancia de entrar en la Ciudadela con su paso elevado o por el Portal de Francia, las carreras en la Vuelta del Castillo o los interminables partidos y juegos varios en “Los Caídos”, tus diversos cambios de temperatura a lo largo de un mismo día... Me dejo de contarte muchas cosas, bien lo sabes, que me conoces, Oberena, “lo” Viejo, el campus universitario, San Juan, el adoquín o loseta (siempre fui más de adoquín, la verdad), .... bueno, muchas cosas. Quizás en otro momento te las cuente.


La capital del reino está bien, pero no eres tú. No tiene tu luz, ni tu color, ni tus aromas. Tiene otros. Ni mejores ni peores. Otros. Seguiré un tiempo aquí y, espero, que podamos volver a encontrarnos y disfrutar mutuamente, el uno del otro.



PD: ¿Uno es realmente de donde nace? ¿De donde vive? ¿Es posible olvidar los orígenes de uno?

miércoles, septiembre 08, 2010

la tregua de ETA: mentiras, tópicos, esperanzas y propuestas (20006, foro el salvador)

No suelo hablar de estas cosas, pero llega un momento en que no quiero seguir callado. Han pasado un par de días y he estado leyendo, viendo y escuchando muchas cosas. Así que lo que sigue son sólo MIS pensamientos, MIS ideas, MIS sentimientos. Hace dos o tres días (poco importa) un grupo de asesinos y cobardes, bueno realmente son asesinos cobardes, difundió un comunicado en el que afirmaba que desde “hace algunos meses” tomaron la decisión de no llevar a cabo “acciones armadas ofensivas”. Y hay cosas que me enervan. Sobre todo las tonterías.


Os hablo a vosotros, descerebrados que creéis que la única manera de tener la razón es matando gente. A vosotros, cobardes que, para poneros frente a una cámara de televisión, debéis ir con la cara tapada. A vosotros, fanáticos extremistas que no entendéis que podéis no tener razón. A vosotros, A-SE-SI-NOS. A vosotros, que tenéis un terrible complejo de inferioridad. A vosotros, que creéis que todo el mundo está en contra vuestra. Y, mirad, en eso tenéis razón. Pero es por la forma de expresar vuestras ideas. Por la espalda. A traición. Con coches bomba detonados a distancia. Y, siempre, contra inocentes. Contra quienes cumplen el ejercicio de su trabajo. Políticos que defienden la democracia, periodistas que informan, policías o guardia civiles que velan por nosotros.... Y, además, siendo pocos, queréis crear un “estado del miedo”. Pero ya estoy harto. Ya no quiero seguir callado.


No os creo. Nunca habéis dicho la verdad. Nunca. Si no habéis matado más desde julio del 2009, es porque no habéis podido, porque no os han dejado. Y esto que decís, sólo es para coger aire, para fortaleceros. Pero no os vamos a dejar. Amenazas, extorsiones, sangre, dolor, sufrimiento.... Creéis que sólo así vais a conseguir ser escuchados. Y no es así. No os vamos a dejar. Sé qué es tener que dar el pésame a hijos a quienes habéis arrebatado la vida de sus padres. Y no quiero volver a hacerlo. Y recordad que ochocientas treinta y nueve familias no olvidan.




PD: ¿Por qué es tan difícil dar la cara? ¿Acaso la valentía para afrontar las consecuencias propias ya no existe? ¿Por qué todo tiene que ser a escondidas, clandestinamente?

martes, septiembre 07, 2010

el hijo de la pluma (2004, álvaro ojeda)

Como siempre, a muchas cosas, llego tarde. No me entero. Ayer hablaba por teléfono con Padre y, en medio de una conversación banal, ha surgido el comentario de que había fallecido. Me he detenido, como si el no estar en movimiento me hiciera escuchar y entender mejor. Una vez terminada la llamada, he pensado en ello y me he dado cuenta que se me están acabando los recuerdos de mi niñez. Bueno, no exactamente los recuerdos (que aún los mantengo), sino más bien las imágenes, las personas de esa infancia... Las fotografías mentales de esos recuerdos están mudando al blanco y negro. Y una de ellas, indudablemente, asociada a mi pueblo y a sus fiestas es “El Emperador del Bolígrafo”, del mismo otras de las que ya hablaré...


Como decía, ha fallecido “El Emperador del bolígrafo”. Fernando Velázquez López. Donan-Pher era su nombre de guerra (realmente su nombre silabeado al revés). Los tres en uno y uno en los tres. Permíteme, si no lo conociste, o si no lo ubicas, que te preste mis recuerdos. Se colocaba, en mi pueblo, junto a la Tómbola. Casi, casi, en mitad del paseo. Imagínate que tienes ahora siete, ocho, nueve años... y te encuentras con un señor vestido de explorador del siglo XIX. Con sus bermudas caquis, su chaleco con, lo que a ti te parecen cientos de bolsillos y con su salacot. Porque Donan Pher vendía bolígrafos así, vestido como quien fuese a conquistar tierras inhóspitas (y en cierto modo, lo hacía). Con un micrófono colgado del cuello y proclamando cuatro frases que hacían irresistible no desear comprar esos bolígrafos: “El boli, el mejor amigo del hombre", “Sigo con la enfermedad de vender barato”, “Imposible dar más por tan poco dinero” y “Con este bolígrafo podrá realizar 1.000 kilómetros de escritura”. Imposible, desde la primera fila, porque estabas en primera fila con la boca abierta, no buscar con la mirada a tus padres y solicitar una de esas bolsas de plástico llenas de bolígrafos y rotuladores. Y deseabas llegar a casa para probar todas y cada una de aquellas maravillas. Hace muchos años que ya no venía a mi pueblo, pero forma parte de la historia de él y de sus fiestas.


Sit sibi terra levis, Donan-Pher.....



PD: ¿La desaparición de las personas, situaciones y lugares de la infancia nos hace perder ese espíritu de niño? ¿Seremos conscientes cuando perdamos a la última persona de esa niñez?

lunes, septiembre 06, 2010

sin noticias de gurb (1991, eduardo mendoza)

Hola..... La verdad es que no sé muy bien qué decirte, ni cómo decírtelo. Sé que he estado desaparecido. Que no me he puesto en contacto contigo. Que habrás pensado miles de cosas, la mayor parte de ellas (si no todas) malas. Que... bueno, eso... Y lo cierto, es que ahora, sin saber muy bien cómo he llegado hasta aquí, te escribo, desde un bar, en una servilleta de papel, con un bolígrafo grasiento que el anciano camarero me ha prestado. Y lo hago porque has aparecido en mi pensamiento, de hecho, te has instalado en mi mente y no sales de ahí... Y supongo, también, que debo de dar explicaciones o, quizás, mejor, debo darte justificaciones. Sabes que no soy muy bueno dando excusas, que se me nota cuando miento, que es fácil ver cuando no estoy siendo sincero. Y, ahora, quiero serlo... Por una vez, quiero serlo. Sin dar lugar al engaño, a la mentira, a la confusión, al absurdo....


Llevo varios días desaparecido, perdido, medio escondido... huyendo. No, no huyo de ti, creo que realmente me escapo de mí mismo, de mi vida. De mi vida pasada, de la presente y de la futura... Principalmente de la futura y un poquito de la presente. Empiezan a ocurrir cosas que no puedo controlar, sobre las que no puedo ejercer ningún tipo de dominio y eso me pone nervioso. Además, bien sabes que soy tímido, que me cuesta exteriorizar muchas cosas, que me manejo mejor desde la distancia.... Y si he estado oculto durante estos días, ha sido para tratar de organizar mis ideas, mis sentimientos, mi vida, en definitiva. Posiblemente, ¿qué digo?, ¡estoy convencido! Que esperabas una llamada, un mensaje, un mail y saber que estaba bien, aunque realmente lo que querías, lo que necesitabas, era saber que pensaba en ti, que no te había olvidado.... Así ha sido, no te he olvidado, he pensado en ti. Mucho. Y me he armado de valor para que sepas que estoy aquí. Que no me he ido....


Besos.... Gurb.




PD: ¿Por qué nos cuesta afrontar de cara determinadas situaciones? ¿Por qué normalmente esas situaciones tienen que ver con los sentimientos? ¿Miedo a “desnudarnos” y sentirnos vulnerables?

sábado, septiembre 04, 2010

lo que perdimos (2009, catherine o’flynn)

Después de lo de ayer, no me queda menos que escribir esta entrada y dedicársela a Gerardo. Desconoce que se va a convertir en protagonista involuntario de las trescientas cincuenta palabras de hoy. Pero creo que, moralmente, se lo debo. Gerardo es físicamente igual que Luis Sánchez Pollack, es decir, es idéntico al difunto Tip. Un poquito más bajo, pero poco más. Si tuviese medio palmo más de estatura y una chistera, no dudaría en creer que es el inseparable compañero de Coll. Pues bien. Gerardo es portero de finca, bueno, guarda de seguridad, conserje ... en definitiva, un poco chico para todo. Pero con uniforme de una empresa privada de seguridad. Lo conozco de verlo todos los días. Durante los primeros cinco meses en la capital de Reino, las únicas personas con las que hablaba eran los de seguridad del metro, el de seguridad del supermercado y los vigilantes del edificio.


Total, a Gerardo lo veo todos los días en un portal junto al metro y, por ello, empezamos a saludarnos, a cruzar un par de palabras y a entablar alguna conversación superficial. Hasta ayer. Ayer cruzamos esa línea y, ahí, parados en el portal donde él trabaja, ahí hemos estado hablando. Hemos hablado de sus cincuenta y cinco años, de su hijo y su hija, de su nieta de nueve años, de que está separado y no se lleva nada bien con su ex, de que lleva doce años junto a su pareja actual, de dónde trabaja ella, de ... bueno, de unas cuantas cosas, pero sobre todo hemos hablado de su casita.


Porque Gerardo se ha hecho una casita de madera, no de las prefabricadas, no, de verdad. Y en su móvil llevaba un montón de fotos y me las ha enseñado. Todas. Tal vez veinte, incluyendo planos de nuevas reformas y de su chimenea y de su porche y de lo que le gusta estar ahí respirando aire libre. Y mientras me contaba esto, sonreía, disfrutaba con ello y, creo, que yo también, por un momento, me he sentado en ese porche de madera y juntos hemos charlado, al tiempo que nos tomábamos un copazo.



PD: ¿No es cierto que cada cual elegimos nuestra calidad de vida? ¿Ahorramos para el futuro, para cuando seamos ancianos? ¿Realmente podemos ahorrar?

jueves, septiembre 02, 2010

reunión de poetas (1843, antonio maría esquivel)

Pepe Domingo Castaño lo definió el otro día como uno de "esos modernos sistemas de cariño" (¡¡un fenómeno este tipo!!) Y quizás eso es lo que son las redes sociales, nada más que eso. Hace tiempo hablé de los abrazos, de esos no físicos y que, más veces de las que creemos, necesitamos. Tal vez, las redes sociales son una versión “dospuntocero” de los abrazos. Y quiero hablar hoy de Twitter que, literalmente viene a ser gorgojear. Pues bien, en esta red, me he creado una especie de... llamémosla familia. Algo así como esos parientes en segundo grado, con los que no tienes mucho trato, con los que coincides en contadas ocasiones, con los que disfrutas de ese momento y luego cada uno hace su vida... Algo así... Indudablemente este red está copada de famosos que quieren tener un trato más cercano con sus seguidores. Actores, cantantes, periodistas, .... Pero mis “primos” no son de esos, son desconocidos, anónimos, o mejor, gente normal, con la que puedes cruzarte en la calle, en un ascensor, en una cafetería... y no te llamarían la atención.


En ciento cuarenta caracteres expresamos nuestras alegrías, tristezas, frustraciones, dudas... Normalmente, todo va cargado con una fina capa de humor y buen rollo. Entre estos “familiares” está Mafalda, una galleta María, el fantasmita Clyde, un tímido tortuguito, un femenino monigote, incluso, una chica Madmen y un globo con forma de flor sonriente... Y son de distintas partes del mundo, hay quien está en “Madrid por ahora” o en Rodetelandia, o te hacen esperar porque tienen que mirar el mapa, o están “ensumundo”, o viven en lugares llenos de números con decimales, o, simplemente, sé que están ahí, aunque haya un Atlántico y medio continente de por medio.... ¿Y yo? Yo, en tuiter, soy un personaje de ficción con la cara de Germán Areta, o de Ceferino Reyes, o de “El Americano” y con el espíritu de Fendetestas. Y vivo en Catatonia, un lugar que surge cuando nos estamos durmiendo, en esa duermevela, en ese momento en que nada es cierto y nada es falso, en donde todo es posible, ahí vivo yo...



PD: ¿Realmente necesitamos de estas redes para comunicarnos? ¿Dependemos de ellas? ¿Nos han creado una adicción?


Nota: pido mis más sinceras disculpas si alguien se molesta por su nombramiento u omisión. Sólo se trata de “literatura”....
miércoles, septiembre 01, 2010

amor de verano (1963, dúo dinámico)

Se acabó el verano. Bueno, en realidad quedan tres semanas exactas para que lo haga, pero, para lo que nos ocupa, es lo mismo. Empieza nuevo mes septiembre, concretamente. Día uno. Fecha señalada tradicionalmente como la de regreso al puesto de trabajo. Comercios que han permanecido durante el pasado mes con un cartelito, muchas veces un simple papel, en el que solicitaban las disculpas a los señores clientes por estar de vacaciones, han levantado la verja y abierto sus puertas. Las vías de esta gran urbe comienza a llenarse de vehículos que transportan a hombres y mujeres bronceados y somnolientos. Estudiantes con libros y carpetas bajo el brazo, arrastran, en un cansino caminar, sus calzados dirigiendo sus pasos a una biblioteca o un lugar en el que, con otros compañeros, tratarán de solucionar dudas antes de enfrentarse al temido examen.


La ciudad, ésta también, comienza a desperezarse y a marcar el ritmo de sus ocupantes. Sólo los visitantes se mostrarán inmunes al ansioso caminar, al acelerado conducir, a los empujones en el metro del resto que, durante once meses consecutivos volverán a formar parte de nuestra cotidianeidad diaria. Y, quizás, hasta fin de mes, por eso del "veranillo de San Martín" aún esbocemos una leve sonrisa, antes de transformarnos en grises hombres y mujeres atrapados en nuestra rutina. Pero, si quisiéramos, podríamos hacer perdurar esa sonrisa recordando los momentos vividos en la playa, en la montaña, tal vez en la propia ciudad, con nuestros amigos, familares, o nosotros solos…


Leí (u oí, que no lo recuerdo bien) el otro día, que este año, los trabajadores regresan más contentos a su puesto de trabajo, por el hecho de tenerlo. Bueno, algo es algo. También me enteré que se tarda un promedio de siete días en habituarse a horarios y ritmo de trabajo. Bueno, pues ya lo saben. Y si, por un casual, tras estas vacaciones, no se llevan bien con su pareja, ya saben que aquí tienen un abogado…


PD: ¿Cuánto nos dura el síndrome post-vacacional? ¿Por qué ahora se habla de eso y hace años no? ¿Realmente aprovechamos tanto las vacaciones como pensamos?

martes, agosto 31, 2010

me estoy volviendo loco (1982, azul y negro)

Estos días distintos acontecimientos deportivos se han sucedido y solapado entre ellos y la adrenalina ha empezado a recorrer nuestros cuerpos de aficionados y espectadores en gradas, carreteras o sillones y sofás. Sabida es mi preferencia por el baloncesto (el ser entrenador es lo que tiene...) pero hoy quiero hablar de otro deporte. Quiero escribir sobre ciclismo. Quiero hablar de la Vuelta Ciclista a España que, este año, cumple su septuagésimo quinto aniversario. Y eso me lleva a mis primeros recuerdos sobre este deporte y sobre la Vuelta particularmente. Porque, cuando eres niño, no existe otra cosa que la Vuelta, no distingues nacionalidades ni maillots. Sólo existen los ciclistas.


Para un niños de siete, ocho o nueve años aquellos deportistas eran los que uno quería ser cuando subía encima de una bicicleta. Recuerdo, con cierta nostalgia, las competiciones que organizábamos en el parque cercano a casa unos cuantos dando vueltas al mismo, tratando de ganar en un sprint. Nunca lo hice, nunca gané. Y de esas imágenes, de esas retransmisiones llenas de problemas cuando llegaban a los grandes puertos, de ellas afloran Marino Lejarreta, Vicente Belda, Fabio Parra, Lucho Herrera, Ángel Arroyo, Pedro Delgado, Julián Gorospe, Álvaro Pino y, mi favorito, José Luis Laguia. ¿Por qué él era el favorito? Ni idea, imagino que habría que preguntárselo a aquel niño y que, con sus palabras, respondiese. Disfrutaba cuando las carreteras empezaban a empinarse y esperaba esos ataques de farfán que ponían en fila de a uno el pelotón y esperaba que Laguia, vestido ya de verde, cruzase el primero por la pancarta de premio de la montaña. A partir de ahí ya daba igual quien ganase la etapa. A mí, me daba igual.


Y con estas líneas aparecen en mi memoria también aquellas chapas de refrescos con las cara de ciclistas y que, en circuitos dibujados en el suelo con una tiza o una piedra, impulsadas por nuestros dedos, trataban de completar el recorrido y ser los primeros en llegar. Tampoco gané nunca.



PD: ¿Dónde están aquellos niños de ayer? ¿Por qué ya nada parece tan difícil? ¿Por qué todo está bajo sospecha?

viernes, agosto 27, 2010

thelma y louise (1991, Ridley Scott)

Madrid-Pamplona-Bilbao-Madrid-Ciudad Real-Madrid... Éste ha sido mi recorrido los días pasados, concretamente, durante cuatro días. ¡¡Qué bonito es viajar!! ¡¡Y por ocio tiene que ser la hos...!! Así que, teniendo en cuenta que han sido viajes de trabajo, y además con la compañía del jefe propio, pues la experiencia no ha podido ser más "enriquecedora". Quizás aún no he comentado que los viajes fueron en coche durante la mayor ola de calor del verano… Tengamos en cuenta también que ambos somos la noche y el día, el agua y el aceite, la playa y la montaña… (es falso eso de que los polos opuestos se atraen) No obstante, y siendo justos, han existido imágenes impagables, frases que pasarán a la historia y momentos irrepetibles (espero…)


Me enfrento hoy al terror de los “juntaletras” como yo, con la diferencia que no sé por dónde empezar… ¡¡Hay tantas cosas!! Veamos… Pongámonos en situación: Bilbao, Semana Grande, acompañados por una señora que, en un momento dado (y no tengo claro que viniese a cuento) comenta "si eso es conquistar, mi culo es un florero" y se quedó tan ancha, con una sensación de felicidad como si le hubiesen sacado una piedra de la vesícula y te deja sin capacidad de reacción…Mismo lugar (una terracita), mismos comensales y mi jefe decide cenar una ensaladita de tomate, alabando las virtudes del local en la preparación del plato, y Möet Chandon (lo normal que cena la gente). Resultado: la ensalada en cuestión la hacen en el restaurante de al lado…


Omito para otro momento el desear una tajada de melón y parar en una gasolinera a comprar ¡¡¡SEIS MELONES!!! Dejo para otro día la vivencia de verle conducir en coche descapotable, por la autopista, sin camisa, con visera, al tiempo que suena a todo volumen TODA la discografía de José Luis Perales y Mari Trini… demasiadas emociones…


PD: ¿Va en el sueldo del jefe aguantar lo que los empleados dicen de él? ¿Es un pago no remunerado el poder meterse con el jefe? ¿Por qué siempre lo hacemos a escondidas? (sí, el de la foto soy yo...)

domingo, agosto 22, 2010

náufrago (2000, robert zemeckis)

Hoy tengo un mal día. Hoy la capital dl Reino me ha podido. Hoy Madrid me ha vencido, me ha derrotado, me ha destrozado… Hoy siento añoranza, morriña, "saudade"… Hoy echo de menos a personas, lugares, situaciones… Hoy extraño miradas, sonrisas, abrazos… Hoy Madrid ha sido cruel. En domingo, cuando la ciudad late despacio, cuando parece estar dormida, cuando está muerta, cuando todo es igual pero distinto. Hoy. Me ha invadido una desazón, un disgusto, una angustia que no logro controlar, de la que no consigo desembarazarme. Y lo noto dentro de mí, en el nudo de la garganta, en la opresión en el pecho, en el corazón encogido, en el alma…

Y me pregunto... ¿Por qué? ¿Cuál ha sido la causa? ¿Donde está el motivo? ¿En qué momento surgió el origen de esta situación que me consume por dentro? Y mientras escribo estas líneas me descubro angustiado golpeando las teclas tratando de encontrar respuestas e intentando plasmar lo que siento. No lo sé. No lo recuerdo. Me siento impotente para hallar el inicio de todo esto y, sin embargo, es real, muy real. Lo sé porque me está doliendo dentro, muy dentro. Me falta algo, noto que existe una ausencia con cuya presencia todo se calmaría. Pero no sé qué es. Es una de esas sensaciones que resultan difíciles de explicar pero que en tu interior sabes que es el ungüento que sanará todos tu males y que te calmará el dolor.

¿Qué es eso que noto a faltar? ¿Se trata de un qué o es un quién? ¿Es un aroma, un parque, un sabor? ¿Son unos ojos, una boca, una caricia? ¿Es real o no lo es? Quizás se trate de una idealización, una ensoñación de lo que no he vivido pero quiero que exista? No lo sé, pero sé que hoy, Madrid, me ha vencido, pero mañana seré yo quien lo derrote, y si no es así, será pasado mañana o al siguiente, o al siguiente…



PD: ¿Por qué nos sentimos así? ¿Por qué algunas veces nos invade la desazón? ¿Qué remedios utilizamos para repelerla? ¿Y si ha calado muy profundamente?
martes, agosto 17, 2010

la minifalda (1971, manolo escobar)

He tenido que releer varias veces la noticia porque no me lo podía creer. Me parece que el tema se nos está yendo de las manos. Durante los últimos tiempos he estado tratando de no comentar nada y hacer como que no ocurría nada, pero después de lo de hoy ya no aguanto más. Resulta que ha tenido a bien hablar para la prensa Kepa Tamanes. Y en mal momento lo hahecho, o, mejor dicho, debería haberse callado esa bocaza y no hacer comparaciones estúpidas y fuera de lugar. Porque resulta que el caballerete no ha tenido mejor idea que decir que “alguien tendrá que explicar porqué se condena a ETA y no a Jesulín de Ubrique”. Y se ha quedado tan ancho. Con dos cojones. Vaya por delante que si tengo que elegir, mi voto es sí a la corridas de toros. Pero no es eso lo que quiero comentar.


Estoy completamente perdido. ¿Cómo a alguien en su sano juicio se le puede ocurrir comparar a unos terroristas y matan desde la distancia y a traición con un torero? En serio. ¿Estamos perdiendo el norte? Puedo entender, comprender y hasta compartir las ideas de quienes no piensan como yo, de quienes tienen diferentes puntos de vista de los míos. Puedo ponerme en el lugar del otro y tratar de pensar como él, pero.... esto ya no puedo. No es un debate sobre si toros sí o no. No es un debate sobre si los animales sufren o no. Es otra cosa. Porque, aquí, el portavoz de la Asociación para un Trato Ético con los Animales, aún ha añadido: “ el terrorismo, la ablación, la esclavitud.... están prohibidos porque provocan dolo, por eso alguien tendrá que explicar por qué se permite la tauromaquia, porqué se condena a ETA y no a Jesulín de Ubrique”. Señor Tamanes... ¿de verdad necesita que se lo expliquen o sólo es por darse publicidad? ¿En serio piensa lo que dice o lo dice sin pensar? Ochocientas treinta y nueve familias se lo pueden explicar. Por cierto, ya estoy hasta las mismísimas criadillas del debate....



PD: ¿Por qué un asunto meramente político ha de suscitar tanto revuelo? ¿Quizás porque entra en conflicto con nuestra cultura? ¿Tal vez porque unos hacen más ruido que otros? ¿Se trata de “gritar” más que el otro?

lunes, agosto 16, 2010

es fácil dejar de fumar, si sabes cómo (2005, allen carr)

Diario de un ex-fumador. Día uno. Llevo poco mas de diecinueve horas sin fumar. Me muero por un piti. Las cosas son así. ¿Sabes? Hoy es uno de esos días en los que todo el mundo fuma. En la cafetería, en la calle, a la salida del metro, en las paradas de bus… Similar a esos días en los que necesitabas fuego y nadie fumaba o nadie aparecía con un cigarrillo, pues lo mismo... De hecho, hace un ratito, después de una última reunión, el chico con quien estaba al salir a la calle ha encendido un cigarrito (que en la “mina” no se puede fumar). Ducados, por mas señas. Vamos, lo que a mí me gusta. No sabia si quería que me ofreciera o que no… No lo ha hecho. Si llega a hacerlo, hubiera aceptado.



Seguro. O casi… que uno es bastante terco y tozudo… He vuelto a casa paseando. Con un billete de diez euros en la mano. Apretándolo. Buscando un estanco. El billete ha acabado empapado de mi sudor y en la palma de mi mano ha quedado serigrafiada la portada románica que diseñó Robert Kalina. He pasado por delante de cuatro estancos y ¡¡todos ellos!! estaban cerrados por vacaciones (esto me recuerda que tengo que variar mi pensamiento sobre las cosas en las que creo y en las que no, más concretamente en las que no). Y mientras, Revolver, en mi emepetrés, cantando que “no hay droga más dura que el amor sin medida...” ¡¡ Los cojones, Carlitos, los cojones!! Así que, parece, que aunque hubiera querido comprar, no lo hubiera podido hacer. Matizo: querer, quería, pero vamos, que todo hubiese sido encontrarse un estanco abierto, y también podía haberlo hecho en algún bar, pero eso ya lo había descartado. Fin de la matización. Total, que el billete ha acabado en manos de un camarero que me ha servido una dosis de cafeína y creo que me ha mirado raro... Y yo he terminado escribiendo estas líneas. En fin.... más de diecinueve horas. Trescientas cuarenta y tres palabras. Y me sigo muriendo por un piti....


PD: ¿Por qué me habrá costado escribir tanto esta entrada? ¿Quizás porque todo es real y me cuesta hablar de mí?

martes, julio 27, 2010

la corte del faraón (1985, josé luis garcía sánchez)

Se me ha muerto Gamero. Así, sin avisar. En fondo, lo ha hecho como siempre vivió. Sin dar una voz más alta que otra. Como si estuviese en un segundo plano, como si la historia no fuese con él y, sin embargo, ¡vaya si iba!. Con él se nos ha ido el creador de una figura imprescindible en el cine de hoy. El actor que no es protagonista (me resisto a llamarlo secundario), que aparece en un montón de películas y que, no obstante, seríamos incapaces de citar cualquiera de ellas en las que hubiera participado. Y, eso, sólo está al alcance de los mejores. Ahora mismo, me viene a la cabeza esa voz ronca, cazallera y encabronada....


Uno de mis primeros recuerdos de Gamero es en una película de Parchis. Interpretaba a un portero de un colegio o un internado o algo así. A partir de ese momento, su imagen aparecía en distintas películas y era incapaz de saber quién era, cómo se llamaba o dónde le había visto antes. Supongo que se trataba de mi corta edad y mis limitados conocimientos (al igual que ahora) respecto a todo. Con el tiempo averigüé cómo se llamaba aquel tipo bajito, con bigote frondoso y eternamente cabreado. Me niego a citar películas en las que aparezca y eso que, ahora sí, podría escribir unas cuantas, pero no quiero, porque sería limitarle o, tal vez, sería todo demasiado subjetivo.


Lo que sí quisiera resaltar son dos frases suyas y una anécdota con Juan Luis Galiardo. Las frases: "Como fuera de casa no se está en ningún lao" y "No le cuente usted sus penas a sus amigos; que les divierta su puta madre". La anécdota: en su último rodaje (una peli homenaje a Berlanga) Juan Luis Galiardo aquel día nada más verle dijo... "Mucha atención, porque pido un aplauso para Gamero... Y cada hora y media voy a pedir un aplauso para Gamero". Ahí lo dejo... Eso sí, un fulano permanentemente enfadado, medio sordo, con bigote de guardia civil de los de antes y algo bajito, se me ha ido....



PD: ¿por qué tengo la sensación de que actores como los de antes ya no quedan? ¿Por qué tengo la sensación de que muchos dignificaron la profesión y los de ahora no tanto? Problemas de generalizar....

sábado, enero 09, 2010

lo que ana ve (2002, revolver)

Hay días en que uno se levanta de muy mal café y le dan ganas de liarse a guantazos con todo el mundo. Como yo no soy violento (o eso creo) no me queda más remedio que citarme tras la catedral de mi pueblo cuando el alba empiece a despuntar. Quedan citados todos los políticos y jueces que se han inventado ese término de “violencia de género” que sólo engloba a las mujeres fallecidas a manos de sus parejas, pero no las que se producen en sentido contrario. Porque está muy bien que protejamos, pero a todos. A ellos, a nosotros también. Y conste que no se trata de una petición “machista” o masculina, no, no es eso. Se trata de que estoy hasta las pelotas de escuchar eso de la paridad, de la igualdad, de la no discriminación y esas cosas.... Y resulta que, a la hora de la verdad, no existe.


Pongamos por caso que en el Reino murieron 30 hombres a manos de sus parejas femeninas, pero ninguno de ellos cuenta en las estadísticas oficiales. Ninguna de esas víctimas, es, para el Gobierno, “violencia de género”. Llevamos nueve días de año. Dos mujeres han sido asesinadas por sus parejas. Pero.... ¿de Antonio Luna Peña no hablamos? Su expareja le atravesó la cara con un cuchillo y luego se entregó a la policía confesando lo que acababa de hacer. Si hubiese sido al revés... ¿qué estaríamos pensando? Y esto fue el día cuatro...


Así que no me vengan con eso del sexo débil, de la fuerza y de tonterías de ese tipo. Principalmente por dos motivos: el primero es que, si estamos de acuerdo en eso de la igualdad y que todos podemos acceder a los mismos puestos de trabajo, que no debe haber discriminación y demás, entonces, no tiene sentido eso computar sólo a los de un sexo; el segundo motivo es que no vale eso de la mayor fuerza del varón, porque haber, hay de todo, y, además, creo yo (y esto ya es personal) las mujeres pueden llegar a ser mucho más crueles que los hombres y eso también es maltrato.



PD: ¿Tiene sentido que exista un Ministerio de la Igualdad? ¿Por qué sólo hay un Instituto de la Mujer? ¿Tenemos una doble moral?

viernes, enero 08, 2010

la terminal (2004, steven spielberg)

Por distintas circunstancias que ahora no vienen al caso, me he pasado gran parte de la mañana en el aeropuerto de la capital del Reino esperando y, por tanto, dada mi naturaleza, observando. Observando a los pasajeros, a sus acompañantes, a quienes esperan, a quienes limpian, a quienes trabajan allí, .... y, tal vez, observándome a mí mismo un poco también. No voy a decir que he visto de todo, porque no creo que fuese cierto, pero sí que he visto unas cuantas cosas que me han llamado la atención. No sé porqué me he fijado en ellas, pero el caso es que un poco sí que me han, digamos, cautivado. Son situaciones normales, nada extrañas, pero de ésas que a uno le hace pensar ciertas cosas.


Quizás, la que me más me ha hecho detenerme en pensar y plantearme cosas ha sido una escena en la que he visto como un abuelo se comía literalmente a besos a su nieta. Ella, no más de tres años, parece ser que había sido “engañada” por sus padres y creía que no iba a ir el abuelo a buscarla. La sorpresa ha sido mayúscula y se ha quedado sin palabras, no sabía cómo reaccionar... El abuelito, un señor que me ha dado la sensación de ser un tipo entrañable, apenas reparaba en los progenitores de la chiquilla. Todos los guiños, sonrisas, arrumacos, carantoñas, caricias, besos... todos eran para la pequeña. Y eso me ha hecho preguntarme si llegaré a ser un abuelo como ése. O si llegaré a ser abuelo.


He visto llorar de emoción a quienes se reencontraban después de un viaje transatlántico, he somatizado los nervios de quienes esperaban a alguien y no aparecía cruzando la puerta de llegadas, he paseado nervioso por la terminal ojeando furtivamente el tablero de aterrizajes. He visto lágrimas, risas, abrazos, sonrisas, sorpresas, manos que se estrechan, uñas mordidas ....



PD: ¿Sólo a mi me parece muy triste bajarse de un avión y que no haya nadie esperando? ¿Por qué nos da miedo volar? ¿Por qué siempre me apetece fumar en pleno vuelo?

jueves, enero 07, 2010

el duelo (2006, ronny yu)

No quería yo empezar tan pronto esta sección este año. Pensaba dejarla para más adelante, cuando llevásemos unas cuantas semanas del año que acabamos de estrenar... pero no puede ser. Ya no aguanto más. La sección es el “Capitán Barbatriste”. Viene a ser similar a la “El Maestro de Esgrima”, con la diferencia de que en aquella serán situaciones que me han ocurrido o me ocurran a mí, mientras que la otra estará pensada más para situaciones genéricas. Bueno, no sé si me he explicado muy bien, pero creo que se entiende la idea. El caso es que ya no puedo aguantar más en silencio, porquie he terminado hasta los mismísimos de la incompetencia de algunos. Y tengo claro que quienes me atendieron no tienen culpa de nada, así que, trataré de hacer responsables a quien lo son en realidad.


Imagina que soy cliente de una compañía de telefonía móvil que se llama “Moviestrella” y, por las razones que sean, decido hacer portabilidad a otra que se llama “Naranja”. Hasta ahí, ningún problema. Por medio de un mensaje de texto (ya hemos perdido hasta el trato directo) me avisan que el día cinco se pasan mis datos entre ellos y que yo podré funcionar ya con “Naranja”. Por otro lado, “Naranja” me avisa que ese mismo día me darán mi nuevo terminal (que no pueden decir móvil, no). Bueno, pues el día cinco a la tarde después e hablar con grabaciones, pulsar números en el teléfono y hablar con distintas señoritas tanto de la compañía telefónica como de la empresa de transportes que debe repartirlo, hemos llegado a la conclusión que nadie tenía en dichoso móvil, pero sí se han pasado mis datos por internet.


Resumiendo, que hoy, casi a la hora de comer me ha llegado ya el dichoso aparatito. Así que he estado dos días incomunicado vía móvil. Nadie ha tenido la culpa. Ni los de “Moviestrella”, ni los de “Naranja”, ni la de transportes.... pero yo he estado 2 días enteros sin teléfono... Así que no me queda más remedio que citarlos a todos ellos en la trasera de la catedral de mi pueblo... “Silbadora” y yo también iremos....



PD: ¿Soy el único que siente indefensión en este tipo de situaciones? ¿Por qué nadie tiene la culpa? ¿Por qué cuesta tanto cumplir la palabra dada?

miércoles, enero 06, 2010

it's a kind of magic (1983, queen)

En muchos hogares hoy habrá sido un día de sorpresas, de ilusiones, de alegría, de recuerdos, de madrugones, de carreras, de risas, de grititos contenidos, de gritos no tan contenidos, de risas, de lloros, de ilusiones, de papeles rotos, de cajas vacías, de roscón, de .... Anoche fue un acostarse llenos de ilusión, de inquietud, de imaginación, de escapadas furtivas por si se le veía aparecer, de bebida y comida preparada para ellos y para sus animales, de vueltas en la cama tratando de conciliar el sueño, ... Durante la noche, ellos habrán entrado sigilosamente, sin ruido, de puntillas, habrán dejado los regalos bajo el árbol o junto a los zapatos, y se habrán marchado con la misma celeridad con la que entraron, sin hacer un solo ruido....


Sólo son recuerdos mío. O, quizás, no sólo míos, sino que también pertenecen a una generación que ya ha cumplido más de treinta años cuya infancia giró en torno a Gaby, Miliki, Fofito y Milikito (en mi caso, Fofó murió cuando era demasiado niño aún), a las pinturas plastidecor, a colecciones de cromos, a jugar a canicas arrastrados por el suelo, a partidos de fútbol con mochilas y jerseys como postes, a bocadillos de mortadela y mantequilla, a ... Bueno, quizás por eso, porque teníamos lo que teníamos, la noche del cinco al seis de enero y la mañana del día seis constituían unos momentos especiales. Ni mejores ni peores que los de ahora. Simplemente, los nuestros.


No sé, tal vez me he puesto algo melancólico hoy por ser el día que es. Tampoco pasa nada, con hacerme caso, ya está y mañana será otro día en el que habrá otras cosas que contar. Pero, por si acaso, esta noche miraré por la ventana, quizás, la estrella de Oriente esté regresando al lugar donde descansa el resto del año y, quizás, también, pueda ver las siluetas de tres magos siguiéndola....


PD: ¿Hay algo que inspire más ternura como los ojos de un niño llenos de ilusión? ¿Por qué acabamos perdiendo esas ilusiones y esa inocencia? ¿A dónde van?

martes, enero 05, 2010

adoración de los reyes magos (1498, andrea mantegna)

Queridos Reyes Magos:

Aunque ya saben ustedes que prefiero denominarles a ustedes como los Magos de Oriente, seguiré hoy las pautas propias de este tipo de cartas. Disculpen la tardanza en haberles escrito esta misiva, pero ya saben que uno se lía y va dejando las cosas para el final.... y, bueno, luego deprisa y corriendo todo. Este año, no sé, no me he portado ni bien ni mal, me he portado. Desde luego que mi comportamiento ha tenido luces y sombras, pero en líneas generales creo que no he sido malo, en todo caso, algo regulero. Creo merecerme algo de lo que les voy a pedir en esta cartita, así que espero que me lo puedan traer. Ya imagino que están muy liados, mis queridas majestades, así que tampoco pasará nada si no pueden satisfacer mis peticiones esta misma noche. No se preocupen. Yo espero....


Miren, sus excelsas majestades, eso del oro, del incienso y de la mirra estuvo muy bien, pero, por favor, a mí no me traigan de esas zarandajas, que si las traen, las aceptaré con mucho gusto, pero que, vamos, que yo estaba pensando en otras cositas.... Desearía que me trajesen un poquito de paciencia, algo más de lucidez, buenas ideas, traigan cariño a raudales que ya me encargaré yo de repartirlo y, sobre todo, a ver si me pueden aportar un poco de besos y abrazos, que ando algo escaso...


Si sus camellos no andan cansados por el peso, lo mismo me pueden traer algo de buenos sentimientos, quizás un poquito de oído musical, lo mismo que de sentido del ritmo y ya, si pueden, algo para mis pies, una sierra eléctrica o eso... que tengo cierto problemilla con su olor... Y ya no tengo mucho más que decirles a sus altezas. Que espero que tengan una buena noche y que mañana descanses tanto como deseen... pero que no olviden las sonrisas de los niños cuando pasen por delante de ellos en sus carrozas esta tarde-noche... ni tampoco la sonrisa y la ilusión del niño grande de barbas...



PD: ¿Cómo se mueven con los camellos por la ciudad? ¿Vuelan? ¿Ya pueden con todo el peso de los regalos?

lunes, enero 04, 2010

el regreso del hijo pródigo (1662, rembrandt van ryn)

Me lo han dicho hoy. No he sabido qué responder. Miles de cosas han pasado por mi cabeza. Miles. Y, sin embargo, me he callado. No he abierto la boca. Me limitado a asentir con la cabeza y mantener el silencio. La frase ha sido, al menos para mí, demoledora, no sé, me ha hecho pensar en mi vida pasada y mi vida presente. La frase ha sido, textualmente: “lo que necesitamos no es que nos quieran mucho, lo que necesitamos es que nos quieran bien”. Y ahí me he quedado. Silencioso. Inmóvil. Con la cabeza generando mil pensamiento a la vez. Mil ideas generándose al mismo tiempo. Y no he sabido qué decir. Desde luego que he pensado si yo he querido mucho o bien. No lo sé. Creo que he hecho de ambas cosas. Unas veces juntas. Otras, por separado. Que no digo que esté bien o mal, sólo que lo he hecho...


Frases como ésta me hacen darme cuenta de lo afortunado que soy. De la buena estrella que tengo al rodearme de gentes muy valiosas en distintos ámbitos y que tienen a bien incluirme en sus círculos más próximos. Quizás, por oposición, también sirve para que uno se dé cuenta de que no es tan bueno, en algunos aspectos como pretende hacer/se creer. No sé que son ideas que me vienen a la cabeza y lo mismo no tienen ninguna conexión con nada, o quizás con todo. No lo sé, ni idea. Pero me siento muy bien por saber que me rodean mentes limpias y claras que me iluminan en mi vida diaria. Me hace sentir bien saber que hay faros que alumbran para que no naufrague contra riscos y acantilados. Aunque, a pesar de ello, me encabezone en pilotar la nave hacia la oscuridad. Pero los faros, y sus fareros, siguen ahí... Eso lo sé...


Pues eso, que, posiblemente sea todo cierto. Que lo único que necesitamos es que no quieran bien, no mucho. Es decir, que necesitamos que nos quieran con calidad....



PD: ¿Hemos querido con calidad o con cantidad? ¿Y cómo nos han querido? ¿Cómo fuimos más felices?

domingo, enero 03, 2010

el cha-ca-chá del tren (1994, el consorcio)

Hace un rato debería haber cogido un tren y haber salido con destino hacia la Capital del Reino. Pero no ha sido así. Me he quedado. He pospuesto la partida. No tenía ganas de marcharme. Sí, debería haberlo hecho, pero ha sido que no. Por un lado, tampoco es que tenga grandes obligaciones estos días en cuanto al trabajo, así que ... Por otro lado, estar en el pueblo de uno siempre es agradable y uno trata de estirar al máximo la relación y la estacia con su ambiente, con su entorno ... Por una tercera vía, el terrible trancazo que llevo un par de días arrastrando, estornudos, toses, frío, fiebre... han hecho que haya reculado sobre la idea inicial y me haya quedado en casita. Lo sé, soy débil de voluntad...


Supongo que, en el fondo, hay una verdadera razón para esta no-marcha. Me temo que es el no-deseo de volver a la gran urbe, a la ciudad donde me espera la rutina, el mismo día a día que, aun cuando pudiera ser idéntico al que me esperase en mi pueblo, es distinto porque no es en mi pueblo. Me espera el metro, el despacho, el tráfico y cierta, llamémosle, alienidad (que ni sé si existe esa palabra). Me explico, estoy bien, me voy haciendo a la capital del Reino, pero.. no es mi pueblo, no están ahí mis raíces, ni mi gente, ni... Bueno, simplemente, estoy en un lugar que no es el mío, que quiero que sea para no encontrarme alienado, para sentirlo como propio, para no estar solo... Pero no es el mío. Aún no es el mío. Y, a veces, me pregunto si lo será....


Pensaba ahora que, un catarro es un catarro, en mi pueblo y en la Villa y Corte. Que da igual dónde padecerlo. Pero, supongo, que no es lo mismo tenerlo en tu casa, con los tuyos, que en una casa ajena, que sí, que es donde vives, pero que aún no sientes como propia. Pasará el tiempo, releeré esto y diré que vaya tonterías las que escribía. Pero esto es lo que tiene este cuaderno de bitácora... escribir en cada momento lo que uno piensa o siente, sin que tenga que ser siempre lo que sienta o piense.



PD: ¿Añoras alguna vez tu sitio? ¿Dónde está tu sitio? ¿A quién quieres en él?

sábado, enero 02, 2010

el alpe d'huez (2004, jarvier garcía sánchez)

Hace medio siglo, tal día como hoy hace exactamente cincuenta años se nos fue “Il Campionissimo”. Se nos fue la leyenda y nos quedó el mito. La dudas acerca de cómo nos dejó, no hacen sino agrandar ese status. Para unos fue la malaria, mal diagnosticada y mal tratada, mientras participaba invitado en una carrera en Burkina Fasso (entonces se le llamaba Alto Volta). Para otros, fue envenenado porque así lo hizo saber un sacerdote octogenario benedictino francés que había recibido en confesión esa información. La verdad, me importa poco cómo falleció, es más, creo que a quien tiene que importarle es a su familia, y ya hace años zanjó esas discusiones su hijo Faustino. Lo que me extraña es que un monje con más de ochenta años decida romper un secreto de confesión... “Cosas veredes, amigo Sancho, que farán fablar las piedras” (aunque esto sea apócrifo...)


No obstante me quedo con el Fausto Coppi que asombró a todo el mundo. Con el ciclista que deslumbró conquistando Giro y Tour en el mismo año por primera vez. Con aquel que conoció a la “Dama de Blanco” y fue, incluso, criticado por el Papa (en el fondo, es por mi querencia hacia los canallas). Me quedo con el deportista que libró espectaculares batallas en distintos puertos de montaña su rival más enconado, el gran Gino Bartali. Aquel que trabó amistad con Bahamontes y le aconsejó que luchase por la general del Tour y no por la clasificación de la Montaña. Me quedo con aquel a quien sus seguidores besaban por donde pasaba. Me quedo con el que generó debate y dividió a Italia en dos bandos, los “coppistas” y los “bartalistas”. Me quedo con aquel a quien la Segunda Guerra Mundial cortó su progresión y, a pesar de ello, supo, y pudo, rehacerse. Me quedo con Fausto Coppi, “Il Campionissimo”.


Malaria o veneno. Da igual. Se fue hace casi una vida. Y se nos privó de uno de aquellos que escribieron las más hermosas gestas de este deporte sobre carreteras de piedra, polvo y barro. Por cierto, ¡¡Felicidades Amali!!



PD: ¿Por qué hay veces que da la sensación de que, por edad, te has perdido grandes momentos de la Historia? ¿No has soñado nunca con vivir o haber nacido en otra época? ¿En cuál?

viernes, enero 01, 2010

el pianista (2002, roman polanski)

Propósito nuevo para el año 2010: escribir todos y cada uno de los días en este blog. Veremos cuánto aguanto. De momento, el resto de buenos propósitos, ya los he incumplido (y eso que estamos en el día uno del año...) Si todo va a ser así... casi mejor que llegue ya el dos mil once. Pero hoy, como primer día del año, quiero hablar de lo ocurrido anoche, de los fantásticos y deliciosos instantes que viví en esta noche en el que el año cambia. Y, sin lugar a dudas, esta experiencia se la debo a las distintas personas que me invitaron a reunirme con ellos. Sin ellos, desde luego, esas dos horas y pico después de las campanadas, no hubieran sido lo mismo.

En tan poco espacio como me autoimpongo es complicado explicar todo lo que ocurrió. Ni tan siquiera para hacer un breve resumen, así que realizaré un par de pinceladas de todo lo que ocurrió. O mejor, contaré cómo acabó esa parte de la velada. Es simple. Siete personas cantando, acompañadas por un piano, las más diversas canciones. De las teclas salieron distintas melodías que, por supuesto todos conocíamos y nos afanamos en cantar o tararear, en el mejor de los casos. Hubo canciones infantiles como las sintonías de Don Quijote de La Mancha, El Valle Secreto, Los Fruitis, Fraguel Rock, Érase una vez... También hubo tiempo para la Marcha Nupcial, la sintonía de Cheers, Qué será, Tamborilero, ....

Y para despedirnos qué mejor que hacerlo con el My way, La Pantera Rosa y el clásico “That’s all folks...” Lo cierto es que esos minutos en los que estuvimos cantando fueron muy especiales, quizás porque, en algunos momentos, revivimos parte de nuestra infancia, tal vez porque hubo algo que nos empujó a cantar juntos y con una sonrisa.... No lo sé, pero lo cierto es que fue muy significativo que varias personas distintas se unan para cantar por el mero hecho de querer hacerlo.... Bueno, y porque era nochevieja... Pero, principalmente, el mérito fue del pianista....


PD: ¿Cuántos momentos de este tipo has vivido? ¿Cuántas veces, estando con tus amistades o familia, ha habido algo que lo ha convertido en especial? ¿Cuántas veces has finalizado ya el año?
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