viernes, noviembre 19, 2010

penélope (1969, joan manuel serrat)

Recuerdo vagamente haber hablado aquí, en otro momento, de cuánto me atraen las estaciones. Las de autobuses, las de trenes… no tanto los aeropuertos. Probablemente se deba a la educación de un niño de lo que, anteriormente se llamaba, provincias y, añado yo, de interior. Son esas estaciones (especialmente las de bus) junto a los patios interiores y los mercados públicos donde más puedo disfrutar de la soledad auto-impuesta. Los lugares en los que aún, estando rodeado de gente, puedes sentirte solo y te gusta esa sensación. De los patios y mercados, otro día. De sus porqués, cómos y cuándos. Hoy, toca hablar de estaciones. Piensa en una, la que quieras. De autobuses. De, lo que antes se llamaba, ferrocarril. En una gran ciudad o en otra más pequeña. En la costa o en el interior. La que sea. En todas se siente, bueno, corrijo, en todas [o en cualquiera de ellas] siento lo mismo. Y no sé describirlo. Una mezcla de fascinación, de intriga, de ilusión, de alegría... pero también de tristeza, melancolía, añoranza y cierta desazón...


En todos esos lugares [o en cualquiera de ellos] habrá carreras apresuradas, gente sin prisa, existirán los distraídos, los perdidos, los encontrados, los atentos... notarás la onda expansiva de los abrazos, de las risas, de lágrimas, y también de besos... si observas bien verás los reencuentros, las despedidas, las primeras veces, las rutinas... cargarás [como alguna vez lo hiciste físicamente] con maletas, maletones, maletines, carritos de niños, silletas, sillas de ruedas…


En cierto modo, no puedo evitar sentirme como un intruso en esas vidas, un invitado no deseado en medio de una pareja, entre esas manos que se deslizan hasta sólo tocarse las yemas de los dedos mientras se van alejando, un mirón camuflado observando cómo una familia despide a alguien, un espía de la señora que llega y se encuentra desubicada... Poco más o menos un ratero de sentimientos y acciones de quien llega, de quien se va, de quien espera, de quien desespera... A pesar de todo, me resulta tan triste llegar a algún sitio y que no haya nadie...



PD: ¿Autobús o tren para viajar? ¿Prefieres que te esperen o no? ¿Y que vayan a despedirte?

jueves, noviembre 18, 2010

21 black jack (2008, robert luketic)

Sucedió ayer, mientras tomaba una de mis dosis de cafeína por la tarde. No estaba con uno de mis suministradores habituales. Cosa rara en mí, me he sentado en una mesa, cerca de la máquina tragaperras y leía un libro. Ha entrado una señora caminando con dificultad, lentamente, casi arrastrando los pies. No usaba bastón. Ha pedido un zumo de naranja o algo parecido. Ha gastado un par de bromas al camarero, que debía conocerla, y se ha dirigido casi hacia mí. Por el camino se le ha caído una moneda y, mirándome ha dicho “ésta es la de la suerte” “ha caído, pero de cara... es la de la suerte...”. Pensaba que se sentaría en una mesa próxima a la que estaba ocupando yo. Pero no.


La moneda no ha sido la de la suerte. Al menos, no la de la buena suerte. Ni esa moneda ni los, creo que tres, billetes de veinte euros que han seguido el camino de esa primera moneda [he visto los dos últimos y creo haber oído el primero]. Poco a poco he comenzado a fijarme en ella, en los detalles que no se ven, en los que hay que buscar. Y después de observarla detenidamente, me ha embargado la melancolía, me he vuelto tristón, nostálgico... Más de setenta, con una mirada, que al principio me ha dado la sensación de tristeza, y que luego me he dado cuenta que estaba repleta de soledad. Mientras introducía uno de los billetes me ha mirado furtivamente y se me ha caído el mundo a los pies. He sentido miedo. Pero no por la mirada que me ha dirigido, sino por lo que proyectaba.


Soledad y tristeza a partes iguales. Y lo he intuido. Salir de casa para que la carga sea más llevadera. Conversaciones banales con el camarero, el panadero o el de la frutería para oír otras voces. Monedas en la máquina para que, entre las lucecitas y la musiquita, pasen los minutos, más rápido y retardar el omento de volver a casa. Lo sé, porque de una u otra manera, yo también fui y sigo siendo esa señora....



PD: ¿Te imaginas mayor y solo? ¿Te imaginas anciano y sin familiares cerca? ¿Te imaginas que sólo quedases tú de tu entorno? ¿Cómo vivirías?

miércoles, noviembre 17, 2010

autorretrato (1966, giorgio de chirico)

Pasa. Sentémonos. ¿Quieres tomar algo? ¿Un café? ¿Una cerveza? ¿Agua? Hablemos. De ti y de mí. De nosotros. Te conozco hace tiempo y sin embargo, no tengo la sensación saber quién eres y que, en cambio, tú lo sabes todo de mí. No sé si soy más transparente que tú o, simplemente, no presto atención. Desconozco cuál es tu color favorito, tú número predilecto (o de la suerte), la canción que te gusta escuchar una y otra vez, el libro que leerías una y otra vez, el lugar en el que te gusta refugiarte y aislarte de todo y de todos... Te conozco pero resultas alguien extraño para mí. Hemos hablado cada uno de uno mismo, de las filosofías de vida y de la forma de entender nuestro propio día a día... En el fondo, yo a ti, y tú a mí, hemos proyectado una imagen aderezada a partes iguales de lo que somos, de lo que nos gustaría ser y de cómo nos vemos.


Sí, sé quién eres, cómo te llamas, tu edad, dónde vives y .... ¿y qué más? Poco más, la verdad. El resto, lo que sé, es sólo lo que me has querido contar, una mínima parte de ti, y lo que intuyo por cómo mueves las manos, por cómo me miras y observas a tu alrededor, por cómo hablas o por cómo callas. Ideas. Presentimientos. Sospechas. Acerca de cómo realmente eres. No sé. Me encuentro perdido, distraído, difuso cuando pienso en ti. Como si una neblina, que sin ser espesa, me impidiese ver completamente tu figura. La veo borrosa, desenfocada. No es una imagen real. Se parece mucho a ti, pero no eres tú completamente. Bueno, no olvidemos que, en todo esto, quizás también soy yo...


Tal vez soy yo el que no ha estado atento, el que se ha despistado, el que ha manejado un lenguaje distinto y no se ha enterado de nada... Tal vez necesito gafas, unas lentes especiales para ver a las personas, para escucharlas cuando hablan por medio de sus palabras y, al mismo tiempo, cuando se explican a través de silencios...



PD: ¿Cuántas personas con las que te relacionas a diario REALMENTE conoces? ¿Compañeros de trabajo, el que vende el pan, el camarero del bar donde almuerzas? ¿Y a cuántas de esas que forman tu círculo más íntimo DE VERDAD conoces?

jueves, noviembre 11, 2010

el menú (1927, miguel arregui trecet)

Si estás siguiendo algún tipo de dieta hipocalórica, creo que lo aconsejable es que dejes ya de leer. Si has pasado del primer punto, te explico. Resulta que, además de facebook, como ya comenté tengo una cuenta de twitter. Hasta ahí nada extraño, pero ayer, en un momento de distracción, y motivada por una conversación de la noche anterior me encuentro con que me han mencionado ¡¡diecisiete veces!! [algo que agradezco profundamente, dicho sea de paso... cuestiones de ego...] y todas ellas hay un referente común o, mejor dicho, dos. La comida y combinaciones “imposibles”. Lo entrecomillo porque no me queda claro que no sean posibles esas fusiones (que lo serán), sino que, al final, todo depende del paladar de cada cual. Y de su estómago, naturalmente. Así que, no sabía qué contar hoy y me encuentro un menú en mi “taim lain” (que se dice así, en inglés, la cronología de los comentarios).


De este modo he descubierto gente que come patatas recubiertas de chocolate, “sangüiches” de patatas fritas de bolsa, tortillas de patatas hechas también con patatas de bolsa, “sangüiches” de chorizo con nocilla, bocadillos de aceitunas [no matizaron, pero imagino que sin hueso...], pipas con pan, y, finalmente hasta una efusiva recomendación de bocadillo de salchichón y mermelada de fresa, con el pan tostado. Si hasta ha habido quien ha brindado con sidra de pera... En fin, sólo nos ha faltado el postre... Lo curioso es que nadie ha mencionado el queso que, creo yo, que da mucho juego para las combinaciones. Omitiré mis propias creaciones, pero, en el fondo, todo esas mezclas no me han parecido tan extrañas....


Total, que al final he llegado que al convencimiento de que Ferrán Adrià simplemente ha comercializado lo que otros ya hacen en casa. Quiero decir, combinaciones extrañas de alimentos todos hemos hecho. Él lo que hace es servirlas a otros y cobrarles un pastizal por ello. Más o menos es así, ¿no? La deconstrucción, mal que bien, ya la hemos experimentado. Sólo nos falta el nitrógeno líquido. ¿Lo venden en las farmacias? ¿O en el Mercadona junto a la Konga-Cola? [nota mental: marcas blancas]



PD: ¿Cuál ha sido tu combinación alimenticia más extravagante? ¿Necesidad (hambre) o curiosidad (experimentación)? ¿Probarías nuevas mezclas diferentes a lo “normal”?

miércoles, noviembre 10, 2010

la llave (1958, carol reed)

¿Cuántas llaves existen en el mundo? Así, a bote pronto, la pregunta tiene su miga e, incluso, su razonamiento (el mío, claro) así que trataré de explicarlo. Todo viene porque cuando ayer bajé a comprar el pan, en la acera de al lado de casa había uno de esos contenedores azules para rellenar con cascotes cuando se están haciendo obras en alguna casa y que ocupan plazas de aparcamiento (que eso ya será tema de otra entrada). Dentro de dicho contenedor, ya a rebosar, había una puerta de madera con pomo y cerradura [si no me equivoco está haciendo obra en una consulta médica] y con varias copias de llaves. Y un chico joven estaba probando las llaves, comprobando cuáles eran las aptas. Luego, cuando volvía a casa, él estaba sentado en un banco, con las llaves y el pomo entre sus manos.


Eso me ha hecho pensar en cuánta gente vive en el mundo [sí, ya sé que casi siete mil millones, era pregunta retórica] y cuántas llaves existe, lo que me lleva a plantearme cuántas cerraduras se han fabricado, se están creando y se crearán en el futuro. Así que mi planteamiento es si cada cerradura que hay en el mundo sólo se abre con una llave [bueno, y con las copias de la misma] o hay varias llaves que pueden abrir una misma puerta, una misma casa, aunque sea en países o continentes distintos. La posibilidad de que sea cierto esto, me da más miedo que la famosa “Ley Corcuera” (que viene a ser lo mismo, cualquiera puede abrir tu casa).


Entonces, me pregunto también, si esas llaves que dicen que están en el fondo del mar, abren puertas, viviendas y de quiénes y si la expedición aquella que buscaba el galeón “Nuestra Señora de Concepción”, no era sino una distracción y lo que trataban de averiguar era el paradero de las dichosas llavecitas... Que no sé... que a mí me parecen muchas cerraduras en el mundo y muchas llaves distintas, seguro que alguna se repite... ¿y si es la mía? Por si acaso voy a poner una silla apoyada en la entrada....



PD: ¿A quién confiarías las llaves de tu casa? ¿Y si no es un familiar? ¿Existen llaves duplicadas para los corazones?

martes, noviembre 09, 2010

the anniversary party (2001, alan cumming y jennifer jason leigh)

No soy muy partidario de celebraciones. Y, menos aún, si directa o indirectamente, soy protagonista. Ni tan siquiera mis cumpleaños. Me siento incómodo, quizás es por ser centro de miradas y/o conversaciones. Sin embargo, hoy voy a hacer una excepción. Espero que quien lea estas líneas sepa disculpar mi falta de humildad hoy, peeeero.... hoy es mi “cumple”. Bueno, no exactamente. Hoy es mi aniversario como bloguero. Hoy este cuaderno de bitácora, esta página en la que mezclo filias con fobias, alegrías con tristezas, soledades con compañías.... celebra CINCO añitos. Bien, de acuerdo, no es para que haya fuegos artificiales (lo dejaremos para dentro de otros cinco), pero creo que no está mal. En ocasiones me cuesta seguir el ritmo, no porque no quiera escribir, al contrario, sino porque me resulta difícil encontrar algo de lo que hablar sin que a mí mismo, me aburra. En fin, cosas mías....


Así que quiero celebrar una fiesta por este lustro de vida. Una en la que venga todo el mundo que quiera estar. Todos aquellos que deseen participar de esa fiesta. Y éste es el mejor lugar donde celebrarlo. Había pensado que viniesen Duzcen e Ynosek, seguramente ellos sabrían encontrar la música adecuada para festejar esta celebración. Me fío de sus criterios y gustos musicales. Posiblemente, si se lo comento, Katakraos pudiera ayudarme a decorar el local con dibujos y viñetas e, incluso, tal vez se anime a tocar algo en directo. Ros, tal vez, pueda ayudarme a elegir un lugar en el que continuar la fiesta, quizás un concierto, o puede ser que una exposición, o lo mismo, encuentra alguna obra de teatro que nos conmueva o divierta. Y, mientras dure la celebración, Karen podría hablarnos de sus sueños, Toayita de sus vivencias, La Tiri seguramente tenga anécdotas con las que hacernos reír o sufrir junto a Galleta o libros que debamos leer.


María puede sacarnos fotos y compartirlo todo en la red, Marbu, ya puestos, puede que nos traiga unas galletas, Anouk, LaGara y LaReci, posiblemente, vengan juntas y nos hagan reír con sus ocurrencias y comentarios. Kade, Alitolur e Inmayjur seguramente encuentren en el baloncesto un tema común. No sé... es probable que lo pasemos bien.... Por cierto hoy también cumplo catorce meses en la capital del Reino....



(Excepcionalmente hoy no hay postdata, no hay preguntas, ni nada que pensar. A los mencionados y a los olvidados ruego sepan disculparme por este “atraco”. Gracias a todos por permitirme participar de vuestras vidas cibernéticas...)

viernes, noviembre 05, 2010

windtalkers (2002, john woo)

(Revisando y ordenando en el pc las entradas ya publicadas me he encontrado este escrito y pensaba que ya la había publicado, pero parece que no, así que aquí la dejo)

Ya sabes. Palabras cifradas que no significan nada y dicen todo. ¿Te has dado cuenta que la gente utiliza códigos para hablar en clave? ¿Qué creen utilizar palabras que adquieren un significado especial cuando ellos las pronuncian? No saben que todos las entendemos. No saben que tú y yo también las tenemos. Que tú y él las tenéis. Que todos las tienen. Creen estar en territorio enemigo, que son seres incomprendidos y que sólo la otra persona es capaz de descifrar el sentido. Y es falso. Porque yo lo sé. Porque yo los he descubierto. Y les he copiado. He creado nuestro propio lenguaje, ni bueno, ni malo. El nuestro. Aunque la verdad, no me gusta mucho. Prefiero jugar con las miradas, las caricias, con los besos, los silencios, … Ya sabes.


Luego dirás que no soporto los mimos, que rechazo tu cariño, que no quiero tus caricias, ... Y no es cierto. La realidad es otra. La verdad es que todos esos gestos son muy importantes para mí. Me dan tanta información, que necesito asumirla, necesito descomponerla, analizarla, desmenuzarla. Dice la canción que “la esencia más pura va en frasco pequeño, (…) ya lo sé, el mismo recipiente también encierra veneno. Asumo el riesgo (…)”. Y me pasa un poco parecido, pero no por el veneno, no, eso no me da miedo. Es porque temo que todo eso se agote, que el frasquito quede vacío y desaparezcas. Aún teniendo espada, nunca fui valiente. Ya sabes.


Y, además, no son palabras inventadas que pertenezcan a un idioma sólo conocido por dos, no, son las más corrientes, las más normales del mundo. Pero sin embargo, se convierten en mágicas. Quizás sea cierto que el resto no somos capaces de entenderlas, que no son capaces de aproximarse a su verdadero contenido, pero son las suyas, son las nuestras. Al final, dado que no puedo hacer otra cosa, me daré por vencido. Utilizaré ese lenguaje arcano y secreto. Daré besos, mejor, besitos. Pero no besitos cualesquiera, no, tendrán contenido. Serán de buenas noches, de cafeína, que te echan de menos, que se preocupan, .... Ya sabes lo que quiero decir. Y todo ello, por no expresar lo que verdaderamente siento.


PD: ¿Es cierto que todo el mundo utiliza ese lenguaje, no? ¿Es verdad que a nos gusta hacerlo? ¿Es verdad que nos sentimos importantes por usar esas frasecitas?

jueves, noviembre 04, 2010

primera plana (1974, billy wilder)

Hay días que esperas que realmente exista vida inteligente en otros planetas, incluso que hay vida inteligente aunque no sean otros planetas, porque empiezas a darte cuenta que en éste no hay y empiezas a dudar de si hubo alguna vez. Eso me pasó ayer. abrí el periódico y casi lo tengo que cerrar del susto. ¡¡Santo Dios!! ¿Nos estamos volviendo locos? Da igual la página por la que quieras empezar a leer el periódico. Municipal. Regional. Nacional. Internacional. Sociedad. Cultura. Deportes.... No importa. En cualquier página, en cualquier noticia, en cualquier titular te encuentras con muestras de lo brutos (es el calificativo más suave que se me ocurre) que somos. De lo poco preparados que estamos para auto-gestionarnos. No, no hablo de que sea necesario un cambio de régimen político, sino que, creo que necesitamos que vida inteligente nos hable y, con un poco de suerte, aprendamos algo y podamos empezar a comportarnos como seres racionales. Algo que, cada vez, veo menos claro.


Abro el periódico y me encuentro al presidente del Reino diciendo que hay que evitar un debate entre demócratas (¿pero lo bueno de serlo no es precisamente que puedes hablar, escuchar y ser escuchado?), en las “autonosuyas” que si uno piensa en los morros de la otra, que si otro llamó cabaretera a otra... Sales al mundo y te encuentras que el presidente italiano, además de viejo verde, es homófobo, atentados donde Ahmad y Jaffar competían por el reino y el amor de la princesa de Basora, cólera en Haití, aún recuperándose del desastre natural de hace un año, la ministra de cultura que no se entiende (ni entera) con la baronesa Tita, el siempre comedido Pep, se encabrona con un noruego... Y por si fuera poco, en el Reino da a luz una niña rumana de ¡¡DIEZ!! años y su familia dice que eso es normal en su país. ¡¡Los cojones normal!! ¿Qué va a ser normal? No sé cómo calificarlo, pero sólo de pensarlo me entran nauseas....


Bueno, ahora que lo pienso, si realmente hay vida inteligente ahí fuera, quizás, viendo cómo nos manejamos, lo mismo deciden pasar de largo....



PD: ¿No te parece alguna vez que todo es extraño? ¿Crees que nos falta un poco de sentido común? ¿No te dan ganas de pedir asilo bajo las sábanas?

martes, noviembre 02, 2010

mujeres en el mercado (1944, miguel prieto)

Me pide el cuerpo hablar de piratas y bandoleros. Charlar sobre la canallesca, los bandidos, los ladrones y traidores. Despotricar contra los timadores, estafadores y embaucadores... Pero no, no es el momento. Tiempo habrá para que “Silbadora” y yo nos veamos con ellos, para que ajustemos cuentas y tengan que capitular y, entonces, ya veremos de qué pasta está hecho cada uno. Ya veremos quien mira a la cara, a los ojos y dice lo que tiene que decir. Pero no será hoy, no. Ya encontraré ese momento. Mientras, afilaré el colmillo, engrasaré mi espada y esperaré... Y como hoy no es el día, quiero presentar a Antonio. Antonio es un tipo que había visto dos veces en uno de los locales donde me suministran la cafeína habitualmente. Nunca había hablado, aparte de unas pocas palabras de cortesía. Pero, el sábado decidió romper esa barrera. Creo que la cantidad de vino blanco en sangre le ayudó a tomar esa decisión.


Fueron cuarenta minutos muyyyyyyyyy intensos. Básicamente, porque ese alcohol que le había permitido romper las barreras también le proporcionó incontinencia verbal. Y no calló en todo el rato de conversación, salvo por un par de minuto en que salió a mover la furgoneta porque la tenía en doble fila... Así fue cómo en ese poco más de media hora, me enteré que tiene un puesto en MercaMadrid y que se levanta todos los días a las tres y cuarto de la mañana, que tiene tres verdulerías en la capital del Reino, que es de Toledo, que cría bonsáis en Almería y que su socio es hermano de Saddam, me dio su opinión (sin necesidad de preguntarle) sobre la política económica, social y laboral de este momento... Fidel, Chavez, los Yueséi, Zapatero, Gallardón y, principalmente, Bono (del cual me dio una lujosa lista de detalles y propiedades) también se pasearon por nuestra/su charla.


En el fondo, Antonio es un tipo que me cae bien. Es campechano, normalito, trabajador, intuyo que serio en su trabajo, con sus problemas y opiniones. Y, a mí, simplemente, me tocó escuchar algunas de ellas....



PD: ¿Se te han acercado desconocidos y te han empezado a hablar? ¿Qué piensas en esos momentos? ¿Será esa necesidad de hablar producto de la soledad?

lunes, noviembre 01, 2010

don juan demarco (1995, jeremy leven)

Lo siento, pero no me entero de nada. Esto de “jalogüin” me tiene completamente despistado. He leído sobre la historia de estas tradiciones anglosajonas y, mal que bien, pues bueno, las entiendo. No las comparto, pero las entiendo. Sin embargo, hay algo que se me escapa. No entiendo que se celebre la noche del treinta y uno de octubre. El día “Todos los santos” es el uno de noviembre y el “Día de difuntos” el dos de noviembre. Así que me pierdo ahí. Pensaré que, tal vez, se deba a que... ni idea porqué es. Pero lógico no me parece. Y menos aún entiendo que la gente se disfrace de monstruo, vampiro, hombre lobo o Lady Gaga... Del tema de las calabazas no voy a decir nada, no merece la pena. Además, en su origen no fueron estas curcubitas las utilizadas, sino nabos. Pero bueno, el marketing creo que no entiende de estas cosas.


En el fondo soy un clásico, una especie de romántico o, en el peor de los casos, un antiguo. Me gustaría hacer aquello que, hace unos años, me contó mi hada. Sin embargo, no puedo, los cementerios son uno de mis “fantasmas”. Tengo vagos recuerdos de infancia en los que, además, de visitar las tumbas de mis familiares difuntos, y borrosos recuerdos de un cementerio lleno de color y de gente que se me asemejaba a una fiesta en el más absoluto de los silencios, recuerdo, decía, la representación, año tras año, en el día de hoy, a través de la televisión, de “Don Juan Tenorio”. La explicación de porqué en este día, se debe a que gran parte de la obra, prácticamente toda la segunda parte, se desarrolla en un cementerio. Tengo la sensación de que esa tradición teatral se ha perdido y, ahora, que podría disfrutarla y entenderla, cada vez cuesta más encontrar donde se inmortalice a don Juan y doña Inés.


No soy nada laminero, ni goloso, pero me decanto por los buñuelos de viento y los huesos de santo, antes que las golosinas, chocolatinas y similares. Será porque uno es de provincias y del interior...



PD: ¿Qué sientes al visitar un cementerio? ¿Qué te inspiran las tumbas, nichos o panteones? ¿Hay algo después de este “valle de lágrimas”?

sábado, octubre 30, 2010

reloj y botella de jerez (1912, juan gris)

Quería escribir sobre el cambio de horario de esta noche, bueno, de la próxima madrugada y de que no entiendo que sed haga a las dos de la mañana. Vale sí, entiendo que es un momento en el que se trata de atenuar los desbarajustes que podrían producir si se hiciera en otro momento. Incluso pensaba en hablar de cómo en una islita australiana de trescientos cincuenta moradores cómo el cambio de hora se hace de treinta minutos, pos su ubicación con respecto a los husos horarios. Es más, pensaba hablar cómo algunas señoras mayores de mi barrio, aquí, en la capital del Reino, andan preocupadas comentando que les van a decir a los hijos que les cambien todos los relojes de casa, esta misma tarde, pero no saben si se acordaran los vástagos de dejar alguno sin atrasar la hora para que ellas se acuerden de qué hora es realmente.


Pensaba hablar también de cómo se rigen distintas culturas con distintos calendarios, pero.... he empezado a abrir pestañitas en el navegador y la hemos liado... Así resulta que entre unos y otros me han hecho tener un cacao mental muy interesante. Sabía que, según los chinos, yo nací en el año del Tigre (que eso de ser un tigre es algo que siempre mola), me sonaba que según el calendario musulmán yo había nacido en el año 1.394 después de la hégira, lo que desconocía era que fue en el mes llamado Rabi I. Y, claro, como no sé estar quieto... me entero que, según el calendario maya, y utilizando la cuenta larga, han pasado 12 baktunes, 18 katunes, 0 tunes, 11 uniales y 6 kines desde que comenzó la era actual, pero si uso la cuenta calendárica, tengo 13 cimís (o cimíes, o cimises) cuyo augurio es la muerte (que ya es mala idea... 13 y muerte), mi dios-patrono es Kisin-Yum Tse'k (¿quién no ha oído hablar de él? por favor....) y mi rumbo en el universo es el norte.... ¡Ahí queda eso!


Y todo esto, porque esta madrugada hay que retrasar la hora a las tres de la mañana. Anda que....



PD: ¿Alguna vez has imaginado nacer en otra época? ¿Del pasado o del futuro? ¿Por qué lo has imaginado?

viernes, octubre 29, 2010

desmontando a harry (1997, woody allen)

Llevo varios días dándole vueltas a uno de esos rollos mentales míos. Todo motivado por la causa por la que escribo. O, más bien, por la que publico en este cuaderno de bitácora. Sé que ya hablé de esto hace tiempo. Pero... bueno, veamos si soy capaz de ordenar todas las ideas que ahora bullen en mi mente. Me cuestiono esto porque, con la de hoy, ésta, es la entrada número cuarenta y uno que divulgo de manera regular (en los últimos setenta y cinco días) desde que dejé abandonada la publicación de lo que escribo. Decía que me pregunto acerca de porqué lo hago, si lo había apartado (el hecho de publicar) y, me encuentro, ahora mismo en un momento... llamémosle... prolífico. Supongo que he encontrado motivación y nuevas ideas para contar.


Sinceramente, y con el corazón en la mano, escribo por el mero placer de hacerlo. Así de simple. Lo cierto es que no he dejado de escribir casi ningún día y, espero, una vez editado todo de la manera concreta que me he auto-impuesto, rellenar los espacios vacíos y previstos en mi calendario bitacoril pasado. Así que... quizás puedan aparecer entradas fechadas hace tiempo, y ésa es la explicación de porqué ocurre. Pero me estoy desviando... Publico por la necesidad de compartirlo. Con nadie en concreto. Con quien por, accidente, caiga en esta moleskine y, también para ahorrarme una pasta en psicólogos y/o psiquiatras, como ya dije hace tiempo. Supongo que es sólo eso. placer de escribir y de lanzarlo al aire...


Placer de escribir. Como ahora. Cuando la noche ya ha caído, cuando apenas hay ruidos en la calle. En penumbra, con mi habitación sólo iluminada por la pantalla. Con el sonido de mis dedos golpeando (la mayor parte de las veces aporreando) el teclado (lo de pulsar es para sibaritas...). Con la sensación de que el día ya pasó, para bien o para mal. Respirando tranquilidad, relajándome e, incluso alguna vez, riéndome de mis propias palabras (sí es muy tonto, pero soy así...) Cuando ya estoy tranquilo. Ahí es cuando empiezo a disfrutar del placer de escribir.



PD: ¿Qué es lo que te relaja? ¿Tienes un blog? ¿Por qué lo mantienes activo? ¿Por qué no lo tienes?

jueves, octubre 28, 2010

cashback (2008, sean ellis)

Hacía tres semanas que no me citaba con nadie en la parte trasera de la catedral de mi pueblo, cuando amanece, y, pensaba erróneamente, que tardaría tiempo en volver a hacerlo, pero no. Se han encargado de despertar a “Silbadora” el señor Condis, que quizás no tenga gran culpa de ello y deba citar también al señor Ifa, que es su jefe. Ahora que lo pienso, no es mala idea. Voy a hacer un “dos por uno”. Cito a ambos en el mismo lugar y a la misma hora y así, me evito, ocupar media mañana en tonterías de estas. Decidido. Quedan ambos emplazados en la ronda del Obispo Barbazán, a las ocho y treinta y cinco exactamente, que es cuando está previsto que comience a despuntar el sol. Hago esta oferta extensible, si quieren venir, al señor Eroski, la señora Mercadona, el señor Auchan.... y cuantos quieran acercarse.


Todo viene porque hace dos días, estaba comprando algo de comida que necesitaba para completar ciertas carencias, cuando, sin previo aviso, al doblar una esquina, al fondo de un pasillo lo veo. Estaba yo flanqueado por lentejas y fabadas enlatadas, a un lado y berberechos y sardinas en conserva por el otro cuando lo vi. O los vi, mejor dicho. Resulta que el señor Lobo [(por cierto, que la empresa se llama Almendra y Miel SA (¡¡¡tócate los huevos!!!)], la señora DelaViuda, el señor Picó y el señor El Almendro ya han llegado y ocupado unos cuantos estantes. ¡¡Hasta Doña Jimena ha venido!! Y por ahí no paso. Que antesdeayer era ¡¡vein-ti-sé-is de octubre!! No tocan aún turrones. Es tiempo de castañas asadas, de empezar a ponerse bufanda y guantes, de ir desapolillando los abrigos... pero no de turrones.


Que no creo que nadie se estuviese preguntando en estas fechas si debería hacer acopio de turrón, por si se produce un cataclismo y acaban agotándose las existencias... vamos, que no es algo que vea yo que pueda ocurrir... pero si ocurre, mi señora madre yo creo que debe tener aún del año pasado y si eso, pues ya contactamos y hacemos negocio....



PD: ¿El turrón te recuerda como a mí a la navidad? ¿Por qué los empiezan a vender tan pronto? ¿Cuál es el que más te gusta?

miércoles, octubre 27, 2010

sonámbulo (2008, bill maher)

No he comentado aún una situación que se dio la noche del miércoles al jueves pasado (ufff, hace casi una semana) y que creo que debo hacerlo. En la capital del Reino vivo con dos compañeros de piso (que no amigos) y uno de ellos, al que llamaré Efe Lipe, por no dar pistas de su verdadero nombre, es el protagonista "involuntario" de esta entrada. Veamos si soy capaz de explicarlo en las siguientes líneas. Ponte en situación. Madrid. Noche, ya casi madrugada. Cerca de las tres de la mañana. Suena el timbre…


No lo oigo. Lo hace insistentemente. No es habitual que venga nadie a visitarnos y, por tanto, que llamen al timbre, y mucho menos a esas horas, así que el sonido se nos hace extraño e irreconocible. Mi otro compañero (tampoco amigo) averiguar si el ruido procede de nuestra puerta. Ahí es cuando, con puertas que se abren y se cierran, me empiezo a enterar. La imagen es la siguiente: en el rellano de la escalera, esperando de pie, encima de nuestro felpudo está Efe Lipe. Viste pijama. En una mano lleva un tarro de Nocilla. En la otra una cucharita. Ante nuestras preguntas sólo acierta a responder “mañana os cuento”. Deja el bote en un armario de la cocina, la cucharilla en su sitio y se mete en su habitación. Nosotros, perplejos, hacemos otro tanto. Cada uno en la suya, quiero decir.

La explicación llega al día siguiente. Coincidimos al salir de casa y me lo cuenta en el ascensor. A sus treinta y un añazos parece ser que Efe Lipe tuve su primer ataque de sonambulismo. Llegó a bajar hasta el portal y allí se “despertó” viéndose en el espejo con el pijama, el tarro y el cubierto. No sabe si bajó andando, por las escaleras, si hizo más recorrido que ése... No recuerda nada. Sólo que recobró el conocimiento en el portal. A pesar de todo, eso no son formas de despertar a unos compañeros. Por mucho sonambulismo que haya. Que esa imagen en pijama y con las manos ocupadas en imborrable.



PD: ¿Conoces sonámbulos? ¿Has vivido alguna situación extraña de este tipo? ¿Te dan miedo los ruidos durante la noche?

martes, octubre 26, 2010

quiero un camión (1983, loquillo y los trogloditas)

A cuenta de estar viajando estos días con mi jefe y, obviando que el trayecto entre la capital del Reino y Vitoria dista exactamente a ciento veintiocho canciones de Mari Trini, me fijé el otro día, la cantidad de camiones que iban circulando por la carretera. Tal vez fuese que, en determinados tramos, había obras, por lo que la fluidez del tráfico no era mucha y eso te permite detenerte a observas cosas o situaciones que a ciento veinte kilómetros por hora, no percibes tan claramente. El caso es que vi muchos camiones. Más de lo esperado. Miré el calendario y todo, por si no me había dado cuenta que estuviésemos ante una fecha festiva o similar. Y no. Nada de eso. supongo que debe ser lo habitual en las carreteras, pero, claro, uno realiza su vida en la urbe y no se da cuenta....


El caso es que había muchos camiones circulando y en las áreas de servicio que nos encontrábamos y eso me dio qué pensar. Pensé en distintas familias sin alguien de ellos recorriendo las carreteras para llevar una carga a otro lugar. Pensé en lo que tiene que ser conducir uno de esos “bichos” (que tampoco pueden correr tanto) y dormir durante muchas noches en lugares distintos, aunque la mayor parte de las veces en la misma cabina. Pensé en manejar ese camión de noche, con lluvia, en invierno, en pleno agosto, con viento....


No sé, creo que no nos detenemos a reflexionar sobre ciertas profesiones. Lo que supone tener que hacer para llevar el jornal a casa. Los sacrificios que suponen. Porque también pensé en niños en edad escolar que no tienen un padre o una madre que les eche una mano con los deberes y que no siempre pueden disfrutar de él. Seguramente hay muchas más circunstancias. Muchas más profesiones. Muchas más situaciones en las que falta alguien en la familia, temporal o definitivamente. Sin embargo, el otro día, pensé en los camioneros....



PD: ¿Te has planteado alguna vez algo así? ¿Cómo sería tu vida de haber cambiado algo en el pasado? ¿Qué te hubiera gustado ser?

lunes, octubre 25, 2010

descanso en la huida a egipto (1522, joachim patinir)

En los últimos dos o tres días, sin motivo aparente, me ha venido a la cabeza Egipto. Desconozco el por qué. No tengo pensado ningún próximo viaje allí, ni tan siquiera planeado dentro de un tiempo lejano. No he visto, ni leído nada que me haga pensar en ello. Y sin embargo, la idea de Egipto, sus habitantes, su cultura, su comida, sus monumentos.... resuena en mi cabeza con cierta frecuencia. Es curioso. Nada he leído, escuchado o visto acerca de la tierra de las pirámides, nada de nada. Simplemente ha empezado a circular esa idea por mi mente. Tampoco son ideas claras. Digamos que podrían ser una serie de imágenes, como si de un pase de diapositivas se tratase, de, intuyo, fotografías o videos que en el pasado haya podido ver y que se han sucedido dentro de mi cabeza. No sé, misterios del cerebro humano...


No soy capaz de distinguir Abu Simbel, de Alejandría, de Aswan, o de El Cairo, mucho menos de Hurghada, Luxor, o de Sharm El Sheik. Ni que decir tiene que en contadas ocasiones había oído hablar de las antiguas ciudades de Tinis, Nubet, Nejeb, Nejen, .... Apenas sé nada de Ra, Amón, Isis, Osiris, Apis, Neftis, Orus o Anubis.... Algunas pocas ideas tengo acerca de faraones como Ramsés, Amenhotep, Amenofis, Cleopatra (todos ellos acompañados de numeritos romanos como los monarcas europeos) Nefertiti o Tutankamón....


Y no sé si alguna vez me he imaginado por navegando (ni tan siquiera estando en la orilla) por El Nilo, o visitando el Templo de Asuán, o admirado frente a Los Colosos de Nemnón, fotografiándome ante las Pirámides de Keops, efrén y Micerinos, o mirando el Templo de Karnak, o haciendo submarinismo en el Mar Rojo, o .....


Simplemente son ensoñaciones, más que sueños, dado que estaba despierto, imaginando Egipto. Un Egipto propio hecho con retales de fotografías de libros, de imágenes de documentales, con textos de revistas..... No sé, lo mismo tengo que pasarme por allí, a ver si se parece a lo que tengo en mi cabeza...



PD: ¿Te ha pasado alguna vez algo parecido? ¿Has soñado imaginado algún lugar? ¿Hay un sitio especial al que quisieras viajar?

miércoles, octubre 20, 2010

like steve mcqueen (2002, sheryl crow)

Ya he comentado otras veces que de mayor quiero ser Morgan Freeman, que todos nos mostramos un poco Clint Eastwood, o que ya es tarde para que me convierta en James Dean…. Ahora que llega el frío o, al menos yo empiezo a tenerlo, quiero manifestar públicamente mi envidia (y envidia de la mala, de esa que jode, que de la otra no existe...) a Steve McQueen. ¡¡Qué desgraciado!! ¡¡Lo bien que le quedaban los jerseys de cuello vuelto!! Y las americanas con coderas. Incluso la combinación de ambos. Pero, sobre todo, esos jerseys de cuello de cisne... Es más, le quedaban perfectamente los de color azul... Hasta le envidio que fuese zurdo y lo bien que lucía en su muñeca derecha ese Rolex (que era suyo personal y lucía en todas sus películas). Y es que, para quienes nos encantan los relojes, ése realizado sin fecha ni lupa, es una preciosidad.


Pero me desvío del tema. A pesar de que Ray Loriga considere que “los jerseys de cuello de cisne son una de las tres cosas más desagradables del mundo” ( veamos, que tampoco Ray me parece a mí un gurú de la moda...) las cosas como son, a mí me gustan (no me quedan tan mal) y a Steve McQueen le sentaban de lujo. Además le envidio por su lealtad siendo Vin uno de los Siete Magníficos, por el tratar de lograr la Gran Evasión, por convertirse en el Rey del Juego, por ser el intransigente Jack Holman, por convertirse en Thomas Crown, por su Frank Bullit, por desear la libertad como un Papillon o por la determinación del Jefe de Bomberos Michael O'Hallorhan cuando el Coloso estaba en llamas.


Sí, está claro, soy un envidioso. Defecto muy común en el Reino. Al menos, yo lo reconozco. Y envidio profundamente a Steve McQueen. Por cómo conducía esa Triunph 650, por cómo controlaba el Ford Mustang Fastback, por su reloj, por sus cardigans... Pero, principalmente, por lo bien que le quedaban los jersey de cuello vuelto....



PD: ¿Sientes algunas veces envidia? ¿De qué o quién? ¿Por qué?

martes, octubre 19, 2010

the red model (1935, rené magritte)

De pies de chica toca hablar hoy. Y de piernas. No, no tiene nada que ver con el fetichismo. Nada de eso. No me ponen los pies. Quizás sea cosa mía, pero he advertido, con cierta frecuencia, que, por lo general, las chicas (o tal vez es que sólo me fijo en ellas) cuando están paradas, quietas, tienden a poner los pies en cuña. Es decir, juntan las puntas de los zapatos y alejan los talones. Da igual dónde estén: en la calle, en un autobús, en el metro, en una tienda, en una cafetería, de pie, sentadas, solas, en compañía.... Lo hacen y, cada vez, lo noto en más y más chicas [matizo que digo chicas y englobo hasta la cuarentena (cosas ya de mi edad y por eso ya les llamo chicas, cuando antaño, ni se me ocurría, es más, les llamaba de usted) porque más allá de esa edad no lo veo tan asiduo y, pueda ser, que tampoco me fije mucho...]


El caso es que esa postura, que me parece anti-natura, me pone de los nervios. Me dan ganas de dirigirme a la muchacha en cuestión y decirle: “¡¡Niña!! Por el amor de Dios, ¿no puedes poner los pies rectos de una vez?” He comentado unas cuantas veces mi hipocondría y mi aprehensión y, claro, las veo así a ellas, y empiezo a sentir dolores en las rodillas... porque, no me jodas, eso no puede ser bueno para las rodillas, hacia dentro, forzando músculos y tendones..... uffff..... perdón, que ya estoy hiperventilando.... Pues eso, que no puede ser normal ni que se adopte esa postura, ni que, cada vez, haya más gente que la haga. Debe existir alguna razón que se me escapa del porqué.


Esta posición de pies me causa una profunda extrañeza. No la entiendo. Bueno, quizás también deba preguntarme por qué me fijo en esas cosas. O cuál es el motivo para que me haya fijado en algo así, mirando al suelo... Tal vez la respuesta es que soy un tío muy observador.... y cargado de hombros también.



PD: ¿Eres consciente de tener alguna incorrección postural? ¿Has tratado de corregirla? ¿Por qué la sigues haciendo?

lunes, octubre 18, 2010

¿habéis visto un huevo? (1990, carmen kutz)

Querido Sobrino:


Ya has llegado, te esperábamos hace unos cuantos días, pero bueno, ya estás aquí, que es lo importante, y estás bien. Y tu madre también lo está. Bueno, ya estás aquí y te vas a encontrar un montón de gente a tu alrededor mirándote con cara sonriente, haciéndote carantoñas y hablando en un lenguaje ininteligible. Así que voy a hacerte de cicerone y presentarte a las caras mas habituales de las que vas a ver. Empecemos por la chica más joven. Ella es tu madre, ¿Guapa, eh? Es simpática, lista, agradable, responsable, divertida... De entre tus tíos y tu madre, ella es la mejor con diferencia. Varias lecciones nos ha dado con su comportamiento a tu tío y a mí. El chico joven que te mira con los ojos brillantes es tu padre. Lo mismo que te he comentado de tu madre, es válido para él. Son tal para cual. Así que, las cosas como son, tienes buenos genes.


Tus abuelos, veamos... Los padres de tu padre son... inmejorables. Ella es dulce, graciosa, simpática, cariñosa, lista... Y él, tres cuartos de lo mismo. Algo más callado, tal vez, pero con un corazón enorme, tremendamente generoso. Una gran persona. Los padres de tu madre... a ver, que a estos los conozco... Tu abuela, bueno, mira, con ella discuto y riño a diario, pero nos queremos y mucho. De hecho, creo que nos vas a desplazar a tu tío y a mí en su lista de prioridades, pero bueno, no te preocupes, no te lo tomaremos en cuenta. Tu abuelo es... serio, formal, responsable, cuenta unos chistes malísimos, pero bueno..., cariñoso aunque hay que verlo, pero creo que a éste lo tienes ganado ya. Recuerda que estos son tus orígenes, así que tienes unos cuantos valores ya de entrada. Trataremos de ayudarte a desarrollarlos.


Quedamos tu tío y yo. Él es, por así decirlo, el poeta de la familia. Imaginativo, locuaz, dulce, muy cariñoso, un poco bohemio... Y yo... bueno, tú y yo iremos conociéndonos, de momento, basta con que llores cuando me veas a cuenta de la barba. A partir de ahí, ya crearemos nuestros propios códigos....


Tu tío,

Lussor.



PD: ¿Qué esperamos de los recién nacidos? ¿Proyectamos en ellos nuestros deseos? ¿por qué ya les sacamos parecidos al poco de nacer?

domingo, octubre 17, 2010

jenaro, el de los catorce (1971, mariano ozores)

Nos vamos haciendo mayores. De acuerdo, es ley de vida y tienen que ser así las cosas, pero.... Duele enterarse así, de golpe. Claro que uno sabe que se está haciendo mayor y que va envejeciendo. Se nos olvida y siempre hay algo, una situación, un gesto, una mirada, una palabra, una fecha que nos lo recuerda... A mí me ha ocurrido con una fecha. Nada especialmente señalado, pero el recordarla me ha hecho sentir un poco más viejo. Quizás sólo sea una tontería. Tal vez es el otoño que me vuelve algo melancólico. No sé... pues bien, resulta que hoy, a las nueve y media de la noche, se cumplirán ¡¡ veinticinco años!! del primer sorteo de la Lotería Primitiva. Ahí es nada. Y el problema es que aún tengo el recuerdo de ese primer sorteo. Bueno, quiero decir del primero de la época actual, que de los realizados en el reinado de Carlos III, a propuesta del Marqués de Esquilache, de ésos no tengo recuerdo alguno. Tan mayor no soy.


De aquel primer sorteo, del que hoy se celebra el aniversario, la primera combinación ganadora fue la compuesta por los números “tres–once–trece–quince-treinta y cuatro-treinta y cinco”, siendo el complementario (otra posibilidad nueva para ganar dinero) el veintisiete. Luego han llegado sucedáneos y nuevas versiones y nuevos días para tentar a la suerte. Pero el inicio se fraguó hace hoy un cuarto de siglo. No soy muy de juegos de azar, la verdad. Apenas he jugado a la Primitiva, algo más a la Quiniela, no compro Lotería de Navidad.... Soy escéptico, lo reconozco. En mucho sentido, y más en lo relativo a la diosa Fortuna. Es lo que hay. Tampoco quiero que la entrada de hoy sea una apología a los juegos de azar y a la ludopatía. No. Simplemente un recordatorio del paso del tiempo.


Han pasado veinticinco años y lo recuerdo. Han pasado veinticinco años y han cambiado muchas cosas. En mi vida, en mi familia, en mi pueblo, en el país... Tal vez, simplemente, cosas como la de hoy, me sirven para hacer recordar cómo era y cómo soy. Cosas mías...



PD: ¿Qué cosas te hacen recordar el pasado? ¿Recuerdas cómo eras? ¿Han cambiado tus prioridades?

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